La Coctelera

Categoría: Comentarios varios.

COLEGIO PEDRO I - ÉCOLE DU PILAT

 

 

En el mirador sobre el Río Vero en Alquézar. 

 Recepción en el Ayuntamiento de Barbastro.

Esta semana, los cursos de 5º hemos acogido a los alumnos de L'École du Pilat de Saint Gaudens. Nos devolvían la visita que nosotros hicimos en octubre, y han estado cuatro días. Nos ha dado tiempo para jugar en la escuela, recorrer las clases de Infantil y 1º Ciclo para que los más pequeños practicaran francés (los franceses se han sorprendido de su pronunciación), visitar el Pozo de Hielo y el Centro de Interpretación de San Julián y Museo del Vino, ir a Alquézar y Colungo, y ser recibidos en el Ayuntamiento de Barbastro. Entre los alumnos ha habido intercambio de regalos, conversaciones cada vez más complejas, y en la despedida, abrazos y lágrimas.

El intercambio es una experiencia sumamente enriquecedora: ver a los diez años que hay realidades distintas a la propia, conocer lugares y gentes nuevas, probar comidas diferentes a las habituales, tratar de entablar relaciones en poco tiempo, experimentar la necesidad de aprender idiomas...

DÍA DEL LIBRO. 23 de Abril de 2009

Hoy se celebraba el Día del Libro. La coincidencia en la fecha de la muerte de dos de los más grandes escritores (a los que hemos leído en la Tertulia), determinó que fuera precisamente el Día de San Jorge. Cuatro de las librerías de Barbastro han sacado los libros a la calle, en un intento de acercarlos a los potenciales lectores. Es tiempo de crisis, pero según los libreros no se ha notado mucho, incluso confesaban más ventas. Algo que he podido comprobar es el incremento en la presencia de niños en los puestos. La literatura Infantil y Juvenil es un mercado apetecible y las editoriales se vuelcan hacia él, pues saben del poder de persuasión de los niños cuando algo les interesa.

 

“JORGE Y LAS SIRENAS” de ANTÓN CASTRO Y ALBERTO ARAGÓN

 

 La semana pasada Antón Castro presentaba el libro "Jorge y las sirenas" en la librería Estilo de Huesca. Me hubiera gustado acudir a la invitación que me hizo llegar, pero era una tarde lluviosa y tenía bastantes cosas que hacer. Lo que sí hice fue comprar el libro, que es un álbum precioso, con una portada muy atractiva, el título con letras plateadas como las escamas de las sirenas, y una imagen de Jorge bajo el agua mirando asombrado a una bella sirena que le tiende los brazos. La textura es suave, invita a la caricia. Las ilustraciones, de Alberto Aragón, son bellísimas, con espectaculares puntos de vista de las escenas y un dibujo que invita a soñar. Hay siluetas, sombras, luces y transparencias; perspectivas originales y escorzos atrevidos, hay sencillez y efectividad; y un uso adecuado de la paleta de colores con tonos que varían según lo requieren las escenas...

El texto de Antón Castro parte de la realidad, del hecho de que a un niño, Jorge, le gustan las sirenas. Se acompasa a las ilustraciones en un tono pausado, con frases breves que se convierten en las preguntas que todos los niños deberían hacerse. Jorge inventa, sueña y lee porque quiere saber. Es un poeta de seis años aunque él no lo sepa. Sueños infantiles que se hacen realidad para asombro de los adultos, y otra vez los libros para terminar, pues si en el baño está la sirena que se quedó tras un sueño, en los libros está la que le canta mientras duerme.

Una maravilla.

 

 

*Las ilustraciones son de Alberto Aragón

TERTULIA POÉTICA. 17 de abril de 2009

 

Ahí va un juego: saber quién ha propuesto algunos de los poemas que se leyeron. Estábamos: Mª José T., Mariló G., Rita, Mariví, Mª Carmen A., Enrique, Vicino y José Antonio. Los poemas los siguientes:

  

 

PARÁBOLAS,  DE ANTONIO MACHADO

 

Era un niño que soñaba

un caballo de cartón.

Abrió los ojos el niño

y el caballito no vio.

Con un caballito blanco

el niño volvió a soñar;

y por la crin lo cogía...

¡Ahora no te escaparás!

Apenas lo hubo cogido,

el niño se despertó.

Tenía el puño cerrado.

¡El caballito voló!

Quedóse el niño muy serio

pensando que no es verdad

un caballito soñado.

Y ya no volvió a soñar.

Pero el niño se hizo mozo

y el mozo tuvo un amor,

y a su amada le decía:

¿Tú eres de verdad o no?

Cuando el mozo se hizo viejo

pensaba: Todo es soñar,

el caballito soñado

y el caballo de verdad.

Y cuando vino la muerte,

el viejo a su corazón

preguntaba: ¿Tú eres sueño?

¡Quién sabe si despertó!

 

LOPE DE VEGA

 

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.

 

 "COMPLETAMENTE VIERNES" DE LUÍS GARCÍA MONTERO

 Por detergentes y lavavajillas,
por libros ordenados y escobas en el suelo,
por los cristales limpios, por la mesa
sin papeles, libretas ni bolígrafos,
por los sillones sin periódicos,
quien se acerque a mi casa
puede encontrar un día
completamente viernes.

Como yo me lo encuentro
cuando salgo a la calle
y está la catedral
tomada por el mundo de los vivos
y en el supermercado
junio se hace botella de ginebra,
embutidos y postre,
abanico de luz en el quiosco
de la floristería,
ciudad que se desnuda completamente viernes.

Así mi cuerpo
que se hace memoria de tu cuerpo
y te presiente
en la inquietud de todo lo que toca,
en el mando a distancia de la música,
en el papel de la revista,
en el hielo deshecho
igual que se deshace una mañana
completamente viernes.

Cuando se abre la puerta de la calle,
la nevera adivina lo que supo mi cuerpo
y sugiere otros títulos para este poema:
completamente tú,
mañana de regreso, el buen amor,
la buena compañía.

 

ASUNCIÓN DE TI, de MARIO BENEDETTI

 

Quién hubiera creído que se hallaba
sola en el aire, oculta,
tu mirada.
Quién hubiera creído esa terrible
ocasión de nacer puesta al alcance
de mi suerte y mis ojos,
y que tú y yo iríamos, despojados
de todo bien, de todo mal, de todo,
a aherrojarnos en el mismo silencio,
a inclinarnos sobre la misma fuente
para vernos y vernos
mutuamente espiados en el fondo,
temblando desde el agua,
descubriendo, pretendiendo alcanzar
quién eras tú detrás de esa cortina,
quién era yo detrás de mí.
Y todavía no hemos visto nada.
Espero que alguien venga, inexorable,
siempre temo y espero,
y acabe por nombrarnos en un signo,
por situarnos en alguna estación
por dejarnos allí, como dos gritos
de asombro.
Pero nunca será. Tú no eres ésa,
yo no soy ése, ésos, los que fuimos
antes de ser nosotros.
Eras sí pero ahora
suenas un poco a mí.
Era sí pero ahora
vengo un poco a ti.
No demasiado, solamente un toque,
acaso un leve rasgo familiar,
pero que fuerce a todos a abarcarnos
a ti y a mí cuando nos piensen solos.

2

Hemos llegado al crepúsculo neutro
donde el día y la noche se funden y se igualan.
Nadie podrá olvidar este descanso.
Pasa sobre mis párpados el cielo fácil
a dejarme los ojos vacíos de ciudad.
No pienses ahora en el tiempo de agujas,
en el tiempo de pobres desesperaciones.
Ahora sólo existe el anhelo desnudo,
el sol que se desprende de sus nubes de llanto,
tu rostro que se interna noche adentro
hasta sólo ser voz y rumor de sonrisa.

3

Puedes querer el alba
cuando ames.
Puedes
venir a reclamarte como eras.
He conservado intacto tu paisaje.
Lo dejaré en tus manos
cuando éstas lleguen, como siempre,
anunciándote.
Puedes
venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú.
Aunque mi voz te espere
sola en su azar
quemando
y tu dueño sea eso y mucho más.
Puedes amar el alba
cuando quieras.
Mi soledad ha aprendido a ostentarte.
Esta noche, otra noche
tú estarás
y volverá a gemir el tiempo giratorio
y los labios dirán
esta paz ahora esta paz ahora.
Ahora puedes venir a reclamarte,
penetrar en tus sábanas de alegre angustia,
reconocer tu tibio corazón sin excusas,
los cuadros persuadidos,
saberte aquí.
Habrá para vivir cualquier huida
y el momento de la espuma y el sol
que aquí permanecieron.
Habrá para aprender otra piedad
y el momento del sueño y el amor
que aquí permanecieron.
Esta noche, otra noche
tú estarás,
tibia estarás al alcance de mis ojos,
lejos ya de la ausencia que no nos pertenece.
He conservado intacto tu paisaje
pero no sé hasta dónde está intacto sin ti,
sin que tú le prometas horizontes de niebla,
sin que tú le reclames su ventana de arena.
Puedes querer el alba cuando ames.
Debes venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú,
aunque contigo traigas
dolor y otros milagros.
Aunque seas otro rostro
de tu cielo hacia mí.

 

ÍTACA  de KAVAFIS

 

Cuando emprendas el viaje hacia Ítaca
ruega que sea largo el camino,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
A los Lestrigones, a los Cíclopes
o al fiero Poseidón, nunca temas.
No encontrarás trabas en el camino
si se mantiene elevado tu pensamiento y es exquisita
la emoción que toca el espíritu y el cuerpo.
Ni a los Lestrigones, ni a los Cíclopes,
ni al feroz Poseidón has de encontrar,
si no los llevas dentro del corazón,
si no los pone ante ti tu corazón.

Ruega que sea largo el camino.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que - ¡con qué placer! ¡con qué alegría! -
entres en puertos nunca antes vistos.
Detente en los mercados fenicios
para comprar finas mercancías
madreperla y coral, ámbar y ébano,
y voluptuosos perfumes de todo tipo,
tantos perfumes voluptuosos como puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
para que aprendas y aprendas de los sabios.
Siempre en la mente has de tener a Ítaca.
Llegar allá es tu destino.
Pero no apresures el viaje.
Es mejor que dure muchos años
y que ya viejo llegues a la isla,
rico de todo lo que hayas guardado en el camino
sin esperar que Ítaca te de riquezas.
Ítaca te ha dado el bello viaje.
Sin ella no habrías aprendido el camino.
No tiene otra cosa que darte ya.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado
sabio como te has vuelto con tantas experiencias,
habrás comprendido lo que significan las Ítacas.

 

MARGARITA, de RUBÉN DARÍO

 

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar:
tu acento.
Margarita, te voy a contar
un cuento.

Éste era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha del día
y un rebaño de elefantes,

un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita como tú.

Una tarde la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.

La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla,
y una pluma y una flor.

Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.

Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.

Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
mas lo malo es que ella iba
sin permiso del papá.

Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.

Y el rey dijo: «¿Qué te has hecho?
Te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho,
que encendido se te ve?»

La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:
«Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad».

Y el rey clama: «¿No te he dicho
que el azul no hay que tocar?
¡Qué locura! ¡Qué capricho!
El Señor se va a enojar».

Y dice ella: «No hubo intento;
yo me fui no sé por qué;
por las olas y en el viento
fui a la estrella y la corté».

Y el papá dice enojado:
«Un castigo has de tener:
vuelve al cielo, y lo robado
vas ahora a devolver».

La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.

Y así dice: «En mis campiñas
esa rosa le ofrecí:
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí».

Viste el rey ropas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.

La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.

Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.

 

XIII de FERNANDO PESSOA

 

LEVE, leve, muy leve,

Un viento muy leve pasa

Y se va, siempre muy leve.

Y yo no sé lo que pienso

Ni busco saberlo

 

CAMPOS DE SORIA, de ANTONIO MACHADO      I

  Es la tierra de Soria árida y fría.

Por las colinas y las sierras calvas,

verdes pradillos, cerros cenicientos,

la primavera pasa,

dejando entre las hierbas olorosas

sus diminutas margaritas blancas.

  La tierra no revive, el campo sueña.

Al empezar abril está nevada

la espalda del Moncayo;

el caminante lleva en su bufanda

envueltos cuello y boca, y los pastores

pasan cubiertos con sus luengas capas.

 

                               II

 Las tierras labrantías,

como retazos de estameñas pardas;

el huertecillo, el abejar, los trozos

de verde oscuro en que el merino pasta,

entre plomizos peñascales, siembran

el sueño alegre de infantil Arcadia.

En los chopos lejanos del camino,

parecen humear las yertas ramas

como un glauco vapor-las nuevas hojas-,

y en las quiebras de valles y barrancas

blanquean los zarzales florecidos

y brotan las violetas perfumadas.

 

                               III

  Es el campo ondulado, y los caminos

ya ocultan los viajeros que cabalgan

en pardos borriquillos,

ya al fondo de la tarde arrebolada

elevan las plebeyas figurillas

que el lienzo de oro del ocaso manchan.

Mas si trepáis a un cerro y veis el campo

desde los picos donde habita el águila,

son tornasoles de carmín y acero,

llanos plomizos, lomas plateadas,

circuidos por montes de violeta,

con las cumbres de nieve sonrosada.

 

                               IV

  ¡Las figuras del campo sobre el cielo!

Dos lentos bueyes aran

en un alcor, cuando el otoño empieza,

y entre las negras testas doblegadas

bajo el pesado yugo,

pende un cesto de juncos y retama,

que es la cuna de un niño;

y tras la yunta marcha

un hombre que se inclina hacia la tierra,

y una mujer que en las abiertas zanjas

arroja la semilla.

Bajo una nube de carmín y llama,

en el oro fluido y verdinoso

del poniente las sombras se agigantan.

 

                               V

  La nieve. En el mesón al campo abierto,

se ve el hogar donde la leña humea,

y la. olla al hervir borbollonea.

El cierzo corre por el campo yerto,

alborotando en blancos torbellinos

la nieve silenciosa.

La nieve sobre el campo y las caminos,

cayendo está como sobre una fosa.

Un viejo acurrucado tiembla y tose

cerca del fuego; su mechón de lana

la vieja hila, y una niña cose

verde ribete a su estameña grana.

Padres los viejos son de un arriero

que caminó sobre la blanca tierra,

y una noche perdió ruta y sendero,

y se enterró en las nieves de la sierra.

En torno al fuego hay un lugar vacío,

y en la frente del viejo, de hosco ceño,

como un tachón sombrío

-tal el golpe de un hacha sobre un leño-.

La vieja mira al campo, cual si oyera

pasos sobre la nieve. Nadie pasa.

Desierta la vecina carretera,

desierto el campo en torno de la casa.

La niña piensa que en los verdes prados

ha de correr con otras doncellitas

en los días azules y dorados,

cuando crecen las blancas margaritas.

 

                               VI

  ¡Soria fría, Soria pura,

''cabeza de Extremadura'',

con su castillo guerrero

arruinado, sobre el Duero;

con sus murallas roídas

y sus casas denegridas!

  ¡Muerta ciudad de señores,

soldados o cazadores;

de portales con escudos

de cien linajes hidalgos,

y de famélicos galgos,

de galgos flacos y agudos,

que pululan

por las sórdidas callejas

y a la medianoche ululan,

cuando graznan las cornejas!

  ¡Soria fría! La campana

de la Audiencia da la una.

Soria, ciudad castellana,

¡tan bella! bajo la luna.

 

                               VII

  ¡Colinas plateadas,

grises alcores, cárdenas roquedas

por donde traza el Duero

su curva de ballesta

en torno a Soria, oscuros encanares,

ariscos pedregales, calvas sierras,

caminos blancos y álamos del río,

tardes de Soria, mística y guerrera,

hoy siento por vosotros, en el fondo

del corazón, tristeza,

tristeza que es amor! ¡Campos de Soria,

donde parece que las rocas sueñan,

conmigo vais! ¡Colinas plateadas,

grises alcores, cárdenas roquedas!...

 

                               VIII

  He vuelto a ver los álamos dorados,

álamos del camino en la ribera

del Duero, entre San Polo y San Saturio,

tras las murallas viejas

de Soria-barbacana

hacia Aragón, en castellana tierra-.

  Estos chopos del río, que acompañan

con el sonido de sus hojas secas

el son del agua cuando el viento sopla,

tienen en sus cortezas

grabadas iniciales que son nombres

de enamorados, cifras que son fechas.

¡Álamos del amor, que ayer tuvisteis

de ruiseñores vuestras ramas llenas;

álamos que seréis mañana liras

del viento perfumado en primavera;

álamos del amor cerca del agua

que corre y pasa y sueña,

álamos de las márgenes del Duero,

conmigo vais, mi corazòn os lleva!

 

                               IX

  ¡Oh!, sí, conmigo vais, campos de Soria,

tardes tranquilas, montes de violeta,

alamedas del río, verde sueño

del suelo gris y de la parda tierra,

agria melancolía

de la ciudad decrépita,

me habéis llegado al alma,

¿o acaso estabais en el fondo de ella?

¡Gentes del alto llano numantino

que a Dios guardáis como cristianas viejas,

que el sol de España os llene

de alegría, de luz y de riqueza!

 

"LA JUSTICIA CONTRA EL VENCIDO", conferencia de Elena Franco

 

Esta tarde he estado en la conferencia que con el título "La justicia contra el vencido. El Tribunal de Responsabilidades Políticas en Huesca", daba Elena Franco Lanao, hija de Mariló, compañera de tertulia. Estaba incluida en el ciclo "La Historia Amarga (II)", organizado por el Área de Cultura del Ayuntamiento de Barbastro.

Ha sido una conferencia brillante, amena, y dictada con una voz convincente y entusiasta. La ha presentado Joaquín Col, una presentación que Elena ha agradecido con palabras emocionadas cuando ha recordado la amistad que le unía a su padre. Elena Franco publicó en 2005 el libro "Denuncias y Represión, años de posguerra. El Tribunal de Responsabiliodades Políticas en Huesca" (IEA), y es en su contenido en el que ha basado su charla.

El estado franquista legitimó el ejercicio de una represión económica que es tal vez menos conocida que la represión física sobre las personas. De los fusilamientos y cárceles se ha escrito mucho, pero de la labor represiva en el aspecto económico, sobre los no afectos al régimen, apenas se ha investigado. El estado franquista la puso en marcha para castigar a sus enemigos a base de multas, confiscaciones y embargos, además de la humillación que el procesamiento suponía. La guerra seguirá marcando la sociedad una vez terminada, señalando a cada uno dónde estaba. La Ley de Responsabilidades Políticas, promulgada en 1939, tenía un carácter retroactivo: se juzgaban hechos acontecidos con anterioridad a su promulgación, y se persiguió a quienes se habían limitado a seguir la legislación vigente previa. Cuando había alguna denuncia se solicitaban informes al cura, al alcalde y a la guardia civil de la localidad para adjuntarlos al expediente.

Elena Franco tuvo la suerte de poder acceder a los archivos encontrados en un sótano en el año 1999, que contenían 1525 expedientes de Responsabilidad Política de Huesca. Y a algunos de ellos nos hemos podido asomar a través de las fotografías que nos ha presentado. Esa ejemplarización en personas conocidas ha puesto un emocionante e interesante final a la conferencia.

 

Prueba fotográfica presentada en su defensa por Paulino Usón para lograr su absolución. En ella aparece con traje de presidiario de un campo de concentración republicano. Curiosamente está hecha en estudio y parece, por el tamaño de la cabeza, que sea un montaje. Pero funcionó.

 

Certificado de defunción de Ramón Acín Aquilué, en el que dice "fallecido en Huesca el día seis de agosto de mil novecientos treinta y seis, sobre las once de la noche en refriega habida con motivo de la guerra civil". Es otra manera de decir "fusilado".

 Elena Franco Lanao

"PECADOS GRIEGOS" último libro de Javier Tomeo

Dejo enlaces que hablan del último libro de Javier Tomeo y recupero la fotografía que nos hicimos con él en 2007, bajo el Arco de Triunfo de París (Francia era el tema de la Semana Cultural).

 

 

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=489826 

http://www.diariodirecto.com/cultura/2009/04/07/publicacion-javiertomeo-414486110210.html

 http://www.elcultural.es/noticias/LETRAS/504123/Javier_Tomeo-_Recomiendo_leer_mis_libros_en_tiempos_de_crisis

 http://www.abc.es/20090409/cultura-libros/todos-personajes-enfrentan-conmigo-20090409.html

"VIAJE A LA FANTASÍA: MITOS Y LEYENDAS"

 

 

 

     

 

 

 

Esta semana hemos celebrado en el Colegio la Semana Cultural. Los pasillos se han transformado en lugares fantásticos poblados por seres de leyenda. Cuelgo algunas fotos que difícilmente dan idea del ambiente creado.

 

HOMENAJE A UNA TERTULIANA

 

Ayer estuvimos en el homenaje a los maestros jubilados el año pasado en el ámbito del CPR de Monzón, entre los que se encontraba Ana Aniés, compañera de tertulia desde su jubilación; además de Cati, amiga y esposa de Joaquín Coll, y Luís Sánchez, coordinador de los premios Literarios de Barbastro.  Acudimos para acompañarles un montón de amigos entre los que estábamos un buen número de compañeros del colegio Pedro I. 

El acto, organizado por el Centro de Profesores y Recursos (CPR) de Monzón, fue brillante y emotivo. La elegancia de la sala, la amplia representación institucional y los numerosos asistentes contribuyeron a ello. Gabriel Albás y José Antonio Adell se están convirtiendo en expertos maestros de ceremonias pues saben darle el tono y el nivel que un acto, tan emotivo y con tanto significado para los jubilados, debe tener.

Los jubilados pertenecían a centros de Barbastro (Pedro I, La Merced, San Vicente de Paúl, IES Martínez Vargas e IES Hermanos Argensola) Ana  Anies, Cati García-Bragado, Rosario Marín, Antonio Pera y Luis Sánchez; dos profesores del IES Sierra de San Quílez y del colegio Víctor Mendoza de Binéfar: Francisco Garreta y Carmen Nadal; una profesora del colegio San Miguel de Tamarite, Josefina Algar (ausente ayer); y el profesor del colegio Santo Domingo de Monzón, Jesús Laborda.

Nuestra más sincera felicitación a todos.

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