(Autor presente)Biblioteca Pública

Adjunto comentario de Vicino:

vicino dijo

"O el gusto de la relectura"

Hace un rato que acabo de volver a leer "ACADEMIA EUROPA" de Luis Leante, libro que fue comentado en la Tertulia a inicios de 2004.

La historia o trama argumental de la que se vale el autor para construir la novela, ya por sí sola, desnuda, y sin ningún otro añadido, me parece totalmente sugerente y suficiente para sustentar la obra y ello sin necesidad de aderezo alguno. No obstante ello, es obvio que el escritor se vale del argumento para mostrarnos por debajo de la puerta y como a un gato curioso -en este caso el gato es el lector-, parte del mundo clásico griego así como su gusto por la poesía.

En cuanto al mundo clásico griego, tal y como se anuncia en la solapa de la edición, se hace referencia a varios mitos, tales como el Minotauro, la caverna de Platón y el eterno retorno. De la simple lectura de las poco más de 90 páginas del libro, se adivinan con una lectura tranquila, las constantes referencias a dichos mitos; habiendo evitado el autor ser enigmático o lejano, antes al contrario, mas bien cercano al público lector que se acerque a la novela y que sin grandes esfuerzos sepa encontrar los referidos mitos, si bien perfectamente transportados a nuestro tiempo. Este hecho, el de mostrarnos en la actualidad la vigencia de los mitos griegos sobre los que versa el libro, me parece acierto y mérito del autor. Sin estridencias, de modo sencillo, plástico y sin grandes alharacas, ha logrado una transposición de los mitos griegos, para hacerlos cercanos, en tiempo y espacio, al lector (¿Quién no conoce o ha conocido una Academia como la que se describe? -mito de la caverna-. Pasifae, Ariadna, Egle -eterno retorno-. Academia como laberinto, y al final del Libro Teseo, -mito del Minotauro-. Efrén y Cirilo -coristas-, etc... )

En cuanto a la poesía, hay diversas referencias, especialmente centradas en Kavafis y Pessoa, más allá de alguna que otra anecdótica referencia a poetas del mundo clásico griego, amén del curioso, misterioso, y para mí, conseguido juego de los poemas del protagonista y de Ariadna, y por el que ésta muestra un disgusto extraordinario. Ver si acaso lo entrelazado de las referencias poéticas. Así, la cita de Pessoa en la página 7 del libro, cobra sentido pleno al acabar la lectura de la novela. Por otra parte, me parece un recurso acertado por parte del autor, el citar a varios poetas, así como el modo en el que lo hace, ya que podría haberse apropiado de algunos versos, bien camuflándolos o bien pintándolos con un toque personal y así "nos la clavaría..." Pero no, el autor ha preferido la versión original, lo cual es de agradecer, así como honesto por su parte.

¿Os fijáis cómo varias de las obras que hemos leído citan a autores de modo recurrente, y en especial a poetas? Por ejemplo, el Libro ESCUCHA MI SILENCIO, de Miguel Torres López de Uralde, también cita a Pessoa, en concreto una cita del 112 de EL LIBRO DEL DESASIEGO.

¡¡¡ Qué gusto y emoción sentir cercanos a los poetas ¡¡¡ ¡Y qué gusto, inexplicable para mí con palabras, sino compartiendo con mis compañeros de tertulia sus poemas¡ Por eso os doy de vez en cuando la tabarra.

Personajes. Novela con pocos personajes, pero suficientes para dar cuerpo y fuste a la obra. Me resulta cálido y cercano el protagonista. Por otra parte, la saga femenina (Pasifae, Ariadna, Egle) se me hace turbulenta, sugerente y atrevidamente atractiva. Los coristas, C.C. y E.E. en su papel; y los alumnos en el suyo. Montse ni fu ni fa, una más. Segura, qué papelón. El resto me son totalmente neutros.

Atrevimientos. 1.- Quizá algún personaje se saque demasiadas veces, y a destiempo, las gafas. Así al inicio del capítulo 2 como en la página 55. Este hecho lo anotó Paco en su día al comentar el Libro.

2.- Si al ir a vivir el protagonista a la Academia se le deja "un pequeño cuarto con agua" (tercer párrafo de la página 33), ¿por qué al final del primer párrafo de la página 35 "Los dos ancianos me esperaban en el pasillo, sin atreverse a entrar, atentos para taerme agua...?" Pero no hemos quedado que el cuarto en el que se queda a vivir el protagonista tiene agua, entonces ¿cómo es que los ancianos se la llevan y sin entrar en el cuarto?

3.- En la página 51, más o menos a la mitad de la misma, y tras haber recitado Ariadna unos versos de Cavafis, sigue la obra: "...Nos quedamos solos en aquel garito. Aquella mujer conocía a Pessoa y a Cavafis como si se hubiera emborrachado con ellos toda la vida..." No le encuentro mucho sentido a dicha afirmación del protagonista, ya que los únicos versos que hasta ese momento se han recitado son de Cavafis y no de Pessoa. Entonces me pregunto ¿cómo puede saber el protagonista que Ariadna recitaba a Pessoa? A ello le encuentro varias explicaciones. Una, lapsus del autor. Dos, que sólo se nos haya recitado en la novela versos de Cavafis pero que se hubiesen recitado también de Pessoa y no se hayan transcrito. Tres, un sobreentendido. Y cuarto, la que a mí me merece la más plausible. El autor, que ya llevaba en su cabeza las citas poéticas y vates a nombrar en la novela se ha "colado" y su memoria le ha gastado una mala pasada. Sí que es cierto que poco más adelante, en concreto en la página 53 se citan unos versos de Pessoa. En este momento tendría sentido la frase "...Aquella mujer conocía a Pessoa y a Cavafis como si se hubiera emborrachado con ellos toda la vida...", y ello una vez que se ha citado a ambos; pero nunca antes; y ello dando por acertada la explicación cuarta a la que me acojo.

4.- En la página 37, el final del primer párrafo es del siguiente tenor literal: "...A Montse no le gustaban más que los poetas..." Entiendo que la tilde del más obedece a un error, ya que sino la frase pierde totalmente el sentido. No se refiere la novela a gustar más o menos que... sino a gustar sólo o únicamente los poetas, por lo que el más debe ir sin tilde a fin de no perturbar el sentido de la frase y engarzado con cuanto se relata con antelación.

5.- En la misma página 37, in fine, y por abreviar dice el protagonista, o voz narradora: "...A veces tardaba horas en encontrar de nuevo algún punto de referencia para llegar a mi habitación..." Entiendo tal expresión como un recurso literario del autor, ya que en sí, tal afirmación no parece. Cosa distinta sería que hablase de segundos o incluso minutos, pero horas entiendo que carece de verosimilitud. Por ello, creo que el autor utiliza la expresión horas como recurso literario de exageración a fin de que nos entre por los ojos lo laberíntico de la Academia.

Consideraciones.

I.- No sé si tendrá algo que ver la actividad de docente del autor, pero tal y como he dejado escrito más arriba, logra una aproximación temporal y espacial del mundo clásico griego digno de elogio. Al lector se le hace cercano el mundo de los mitos con ejemplos de primera mano y entendible al hombre de nuestro tiempo.

II.- La extensión del libro me parece perfecta. Sin más.

III.- Libro reiteradamente recomendado por mi parte a mis amigos y conocidos, y en general con una exitosa acogida.

IV.- Si en su momento lo leí con gusto; ahora en esta relectura lo he saboreado con regodeo y consciente placer.

V.- Le entusiamó a mi hermano el pequeño.

 

11 Agosto 2007 | 07:47

OPINIONES PRIMERA RONDA:

Me gustó mucho al principio, me enganchó. Me recordó un caso personal vivido aquí. A mitad se me fue. Hay dos cosas que no me gustan: la magia de que se repitan unos versos y el final. Lo termina muy rápido, de forma muy simple. No entiendo lo de la homosexualidad. Hasta ligüísticamente hay un cambio de tono.

–Me ha gustado aunque no el final de los abuelos. Observé que uno de los personajes se saca las gafas dos veces (error).

–Me gustó mucho, me enganchó. Me emocioné al escuchar al autor, que estaba muy entregado.

–Me gustó, me parecía de intriga al principio, pero después cambia a novela rosa. Tras escuchar las explicaciones que nos dio el autor lo entiendo mejor.

–Me ha gustado, lo leí muy deprisa. Hay personalidades extrañas, no veo mucha relación con la mitología, únicamente lo del laberinto. No entiendo el papel de los abuelos.

–Me enganchó hasta la mitad. Lo leí de una sentada. Cuando las personalidades dejan de ser lo que eran (para que se repitieran), se produce un cambio que no es natural. Los personajes se convierten en “zombis”. Pienso que al perder su identidad pierde interés.

 –A mí no me gustó. Me parecía de misterio pero hay que echarle mucha imaginación para ligarlo así con la mitología. Hay cosas que me parecen absurdas. Los viejecitos parecen entrañables, pero les hubiera dado más protagonismo.

–Al principio me encantó, pero a mitad, cuando empiezas a conocer a Ariadna, no tanto. La idea me parece muy buena pero no logra desarrollarla bien. Parece que al perder el misterio se estropea. Eso sí, la leí hasta el final sin parar. Los diálogos me parecen flojos. Me pareció muy claustrofóbica. La primera parte no me gustó, me interesó después de haber leído sobre la caverna y el Minotauro. Me ha costado leerla, he tenido que esforzarme y me producía nervios.

–Regular, no me ha apasionado.

–Me encantó. La leí muy rápido. No me sentí agobiada, pero refleja muy bien ese ambiente claustrofóbico. La segunda parte me gusta más, con el planteamiento del mito del Minotauro. Lo único cuando se muere Don Segundo, parece que se desmorona todo. El que fuera homosexual no me cuadraba.

–Me costó empezarlo, lo empecé y me encantó. Me despertó lo de la homosexualidad por chocante. Esos amores tan extraños no son tan raros, se dan en la relidad. También lo de la rutina, lo de encerrarse. Me ha gustado la brevedad. Es difícil explicar tanto en tan poco.

–Me gustó lo de la academia, el ambiente, pero el resto, las citas, los mitos, lo coloca como con pinzas. Los personajes se quedan colgados (los viejecitos). Hay un desenlace que es previsto, se le va de las manos.

 –No me ha gustado nada. El autor me explicó muchas cosas, pero pretendo que las novelas me interesen por ellas mismas.

–Me gustó la estructura, no mucho la novela.