Autor presente. En el Colegio.
Al estar presente el autor, no se hizo “primera ronda”. Acudió con puntualidad después de haber atendido a los medios de comunicación de Barbastro. Tras una presentación que hizo Paco (Director del colegio), amigo suyo ya que formaba parte del Ayuntamiento en 1991, cuando ganó el Premio de Novela Ciudad de Barbastro, Fernando empezó a hablar y lo hizo de forma generosa.
El libro había gustado a todos en general, a unos más que a otros. Habíamos visto la película en una sesión un tanto accidentada por culpa del DVD, que estrenábamos (múltiples interrupciones en busca de un sonido que se perdía, y que resolvió Mariví yendo a buscar el vídeo). Coincidimos en general en que la película está muy bien. Tiene un tono de humor que nos aleja del dramatismo de la época, y es muy sensible.
Sobre la película, Fernando nos contó anécdotas sabrosas, como la del enfrentamiento entre los actores Nino Manfredi y Alfredo Landa, que no se podían ver.
En varios momentos, el autor reconoció la importancia que para él había tenido el Premio conseguido en Barbastro. Dijo que había sido el pistoletazo de salida. Así lo reconoce en las entrevistas que le hacen en cualquier lugar.
En la tertulia estábamos 25 personas. Le regalamos (el colegio, claro), un libro con fotografías del Pirineo, unas antiguas tomadas por Lucien Briet, y otras actuales, con los mismos encuadres. Le gustó mucho. Al menos eso dijo, y no hay que dudar de su palabra pues parece hombre sincero.
Y después nos fuimos a cenar al Pirineos. Allí, el pobre Fernando, de costumbres austeras, casi se empacha (visualmente) por la abundancia de platos, pues comió poco y no bebió nada de alcohol. En el brindis, se mojó los labios con un poco de champán.
Fue una agradable velada.