“ Era una tarde calurosa de verano. Al subir las escaleras hacia el desván donde se iba a celebrar la tertulia, una música envolvente y una decoración de época con el retrato de Antinoo nos dio la bienvenida. Subimos y depositamos las viandas de la cena. Tras los saludos comenzó la ronda de primeras impresiones, que quedan recogidas más abajo. Siguió un ameno intercambio que nos acercó al personaje, a la época y a la autora. La cena posterior abundante y selecta. Cuando nos retirábamos, Antinoo pareció saludarnos con un guiño de complicidad. Tal vez solo fuera una broma de las artistas. Nos dolía separarnos y seguimos charlando un buen rato bajo las estrellas del Coso que en ese momento fue romano.”

OPINIONES DE LA PRIMERA RONDA:

-Me ha gustado, aunque al principio me costó entrar. Luego el interés fue creciendo. He sentido muy cercano el mundo romano de esa época. Utiliza un lenguaje sencillo, noble, elgante y bello. He encontrado a un personaje lleno de valores, sensato, justo, curioso, piadoso y muy humano. También tiene ambición, rencor y egoísmo en el amor. Pero pesan más la serenidad y humanidad. Me ha gustado mucho el cuaderno de notas del final del libro.

 -Lo había leído y me había gustado, pero no recordaba casi nada. Me han gustado mucho las reflexiones casi constantes, con las que casi siempre estoy de acuerdo.. Veo un poco extraño que un emperador pudiera ser así, tuviera esas ideas. Me he fijado más en el fondo que en la forma en que está escrito, que me parece muy acertada. El libro es prácticamente un monólogo y a pesar de ello muy ameno.

-Es un libro que tengo constantemente en la mesilla. Lo he leído dos veces. Me admiró la autora y he leído su biografía. Era una mujer muy meticulosa y rara. Para mí es un libro perfecto y fácilmente digerible.

–Protesté cuando se propuso y sin embargo, ya en el primer capítulo me entró por todos los poros. Me ha cautivado. En ocasiones me he perdido porque muchos de los hechos que nombra no los conocía. Me ha quedado el personaje de Adriano que intenta gobernar aprendiendo de todo, que se rodea de gente preparada y sabe respetar las diferentes culturas. Me ha gustado mucho.

–Lo he leído muy rápido y me ha servido para conocer la época romana y el personaje. Ha habido partes que no he entendido. La historia me ha gustado. Yo sin embargo he visto muchos defectos en el protagonista, al que no veo tan “bueno”.

–Me ha gustado bastante, bastante más de lo que esperaba. He visto que la escritora pone en boca de Adriano unas opiniones muy actuales y válidas. Dibuja un personaje muy humano.

–Me ha gustado. El libro es una profunda reflexión sobre la vida y el destino del ser humano. He descubierto facetas del mundo romano que desconocía. Lo he leído despacio y saboreando la lectura.

–No me hizo mucha gracia el encargo de leerlo. Además, he sentido como algo inevitable el compararlo constantemente con “Bomarzo”. Quizás cuesta más leerlo al ser reflexiones, sin tener un hilo conductor de una historia. El personaje me resulta al final un poco molesto por su perfección.

–Lo empecé con muy poco entusiasmo. Conforme iba adentrándome en la lectura, me iba informando, buscando datos. Lo tengo todo marcado, porque todo me parecía interesante. Me ha dado pie a conocer la época, a coger cariño al protagonista. La autora estaba deslumbrada por él. Retrata a una persona adelantada, con ideas válidas incluso en nuestro tiempo. Viajaba para conocer y sabía delegar en otros. Volveré a releer partes del texto.

–Libro sobresaliente que no se puede leer en la playa. Hace reflexionar sobre la condición humana. Hay que leer las frases dos veces para asimilar la filosofía que se desprende de cada una de ellas.

–Es uno de los libros que tenía y no había podido leer. Lo encuentro de lectura densa, que cuesta. Sin embargo, conforme avanzaba me iba metiendo más y más. Al final puedo decir que me ha gustado mucho. Me sorprenden las distintas a facetas: de gobernante, de pacificador, de filósofo... Yo no lo veo tan buena persona como aquí se ha dicho. Hay detalles que ensombrecen su figura, aunque tal vez habría que contextualizar su comportamiento en la época. Me llamó mucho la atención la figura de Antinoo, los párrafos sobre las religiones, y he apreciado sobretodo su carácter tolerante.