Una vez más nos reunimos para la tertulia de verano en la buhardilla que Paco, Mari Carmen, Mariló y Raúl nos abren en el viejo Barbastro, un lugar con el encanto de lo auténtico y una decoración que se presta a la charla entre amigos. Si el año pasado recibió a los tertulianos un hermoso decorado con la imagen del bello Antinoo, en esta ocasión hubo música: "Je t'aime". Hubo un sentimiento de alegría por el reencuentro de quienes leemos juntos tras un mes sin vernos. Todos y cada uno llegamos con viandas y bebida, que tratamos de relacionar con el libro. Tras los saludos, la tertulia, y después la cena. Las dos resultaron muy agradables. El momento culminante fue la presentación de la tarta que Antonio había preparado. Riquísima, para mayores de 18 años.

OPINIONES DE LA PRIMERA RONDA:

-Me gustó, lo leí hace tiempo y lo veo como un libro muy actual que trata un tema de siempre. Es un libro que contiene muchas reflexiones y que supongo dará lugar a un rico debate.

-Lo he leído con facilidad. Lo he encontrado por momentos demasiado brusco, y no es que sea recatado, pero hay escenas que son grotescas. El protagonista parece un hombre al principio gris y desencantado, que lleva una vida monótona, y que a través del sexo, indirectamente, encuentra a Valeria. En ese momento parece cambiar. Parece una crítica a la sociedad. Es curioso cómo refleja el cinismo de la gente.

-En internet se encuentran páginas y páginas sobre el autor. Su vida no ha sido muy agradable lo que influye en su obra.. Parece que se ríe un poco de todos. El libro me ha parecido fácil, creo que está bien escrito y que exagera en las páginas sobre los viajes. Lo “otro” no sé qué decir, no tengo esas experiencias. A mí me ha hecho recordar algunos viajes. Creo que a las mujeres las pone bastante mal. El protagonista es un hombre frío, aunque al final se enamore. Es un personaje gris, triste, sin espíritu.

-Me ha llamado la atención la crítica social que hace de la civilización occidental. El personaje está desencantado, asqueado. No encuentra ningún aliciente, salvo el sexo.Cuando conoce a Valeria parece que sale del agujero. Es bastante filosófico y profundiza en las críticas. El final es triste. No me ha gustado nada la posición del autor que parece que defienda el turismo sexual, ni que la mujer sea relegada a objeto sexual. Es erótico y me parece excesivo el tema del sexo.

-A veces me ha sorprendido. Otras me ha resultado desagradable. Es un libro que engancha enseguida. Empieza con esa falta de respeto ante la muerte de su padre. No me ha gustado el final. Lo que más me gusta son los temas que trata: las relaciones, la muerte, la psiquiatría, la religión... Todas esas líneas te llevan a reflexionar sobre temas muy actuales. Él quiere abordar fundamentalmente el tema de las relaciones, que desaparecen. Es pesimista. Es fácil de leer, ágil, con ritmo y fluidez. También muy ingenioso. Me ha parecido excesivo el lenguaje sobre el sexo y determinadas escenas, sobretodo las de sado. Me ha gustado bastante aunque hubiera preferido más “finura”.

-El argumento es un pretexto para sacar a la luz, con sarcasmo e ironía, los problemas de nuestra sociedad. Es un libro de sexo e ideas. Me ha hecho pensar bastante, aunque no esté de acuerdo con las ideas de los personajes. Lo he visto demasiado pesimista, es frío, sentía una sensación como si me metieran hielo por la espalda. Otros caracteres: es triste, doloroso racista, antitercermundista. Creo que el final es duro, pero tal y como es el libro, es el adecuado. El escritor es perspicaz, inteligente, domina muy bien las descripciones y los monólogos. La novela narra el ascenso, la estancia y la caída a una plataforma. Termina como comienza: enfrentándose occidentales con el islam.

-El libro trata del turismo sexual pero hay otros muchos temas: la violencia, el racismo, la religión musulmana, críticas numerosas, irreverencias, burlas a escritores... He apuntado frases muy duras que dice sobre los niños. El protagonista parece que evoluciona y mejora a lo largo de la novela. Me ha aburrido el tema de las agencias de viajes.

-Al empezar me costaba leer por la manera como escribe. Pero luego se transforma, por ejemplo, el sexo cambia con Valeria. Las reflexiones creo que están bien hechas, nos hace partícipes de ellas. Valeria es un personaje algo utópico. Me ha gustado el libro.

-Me ha sido fácil leerlo. Me gustan las descripciones, y menos el estilo directo que usa. Hay tres partes: la primera antes de conocer a Valeria, en la que el protagonista es un hombre sin ganas, que se limita a satisfacer sus necesidades primarias. La segunda es el amor, una relación perfecta en la que ambos se dan lo que querían. La tercera la pérdida y la espera del final. Creo que va exponiendo una serie de temas para que reflexionemos lo lectores, más que explicar induce a pensar. Las páginas sobre sexo no me han escandalizado , pero es un tema en el que no me siento segura.

-Lo he leído con agrado, me parece interesante ese hombre que dice lo que piensa. Libro ligerito y buen humor para el verano. El hombre es gris y vulgar que empieza una carrera desenfrenada (aquí me resulta cargante) que va increscendo. Hay momentos retorcidos (cuando encuentran en un local de sado a la mujer del amigo). Combina muy bien una serie de elementos: sexo, violencia, reflexión. Ahora son las bombas las que castigan el sexo.

-Me ha parecido una novela actual, parece ligera, pero es muy amarga, deja un poso desesperante. “No me gusta el mundo en el que vivo” dice Valeria. En el mundo occidental estamos demasiado bien, no tenemos valores ni objetivos éticos. Me ha resultado muy interesante las descripciones sobre el mundo empresarial competitivo, descrito como una selva: los que empiezan con ilusión se desengañan por el vacío. La dificultad para relacionarnos es otra constante. Nosotros, los de la tertulia tenemos suerte pues nos resulta muy agradable el juntarnos y conocernos leyendo. Dice un personaje: “Sólo sé que tal como somos apestamos a egoísmo, masoquismo y muerte”. Es amargo, triste. El final es muy aleccionador. Quizás deberían estar más equilibrados sexo y amor. Michel es inteligente, pasota y egoísta. Jean Yves es sólo trabajo y trabajo. Valeria es muy simple y sabe decir hasta aquí hemos llegado (quiere dejar el trabajo que absorbe). Lectura fácil, lenguaje correcto, va al grano. Está muy conseguida la voz, triste y amarga.

-Una mirada lúcida, pesimista y aguda sobre nuestra civilización y sus contradicciones. Una voz narrativa ágil, que combina la primera y la tercera persona (el protagonista y un narrador, que aunque al final diga que es Michel, es el autor) Quizás ese nihilismo, esa mirada escéptica de la sociedad para un hombre de 40 años sea demasiado temprana. El sexo, presente y explicito se encuadra bien en la narración, tal vez el tema lo facilite. Da una visión de un mundo que existe y que muchos ignoramos.

-Me parece apropiado para el verano. Me ha recordado a Paul Auster pues conoce los ingredientes para escribir un bestseller. También me ha recordado “La tregua”: Valeria es Laura Avellaneda. Me resultado un coñazo lo de las agencias de viaje, pues me centraba más en la historia, que es de personajes solitarios. No saben articular relaciones. Esta sociedad en la que vivimos te lleva al nihilismo, a la nada. A mí las escenas sexuales me gustan, no me parecen excesivas ni reiterativas, Me gusta el barro. Me lo he pasado bien.

-Es un libro que se lee con facilidad, moderno. Es sociología más que literatura, un viaje a ninguna parte: soledad y aislamiento. Empieza como acaba. Las vidas que se reflejan se dan cada vez más: un buen sueldo y un trabajo no productivo. El autor es un hombre que ha viajado y se ha documentado muy bien para escribir el libro. Los capítulos son cortos. Le daría un notable pues debajo de tanta epidermis hay literatura.