Cuando Merche Caballud (Programa Provincial de Bibliotecas Escolares) nos anunció la visita del escritor Agustín Fernández Paz al Colegio, constatamos que para nosotros era un desconocido. Empezamos a buscar información (qué sería de nuestras vidas sin google) y nos sorprendimos del alud de referencias (37.000) sobre él y sus numerosas obras. La Biblioteca Escolar adquirió un lote de libros suyos y se concertó el encuentro para el 11 de mayo. Como no disponíamos de mucho tiempo decidimos que sólo los alumnos de 1º, 2º y 3º de Primaria acudieran a hablar con él. Habían leído “Un tren cargado de misterios”, “Las hadas verdes” y “Mi nombre es Skywalker”. Aún sabiendo que el programa de visitas a centros escolares a lo largo de la semana estaría muy cargado, propusimos a Merche que si Agustín pernoctaba en Barbastro el jueves, pudiera acudir a una Tertulia con el Grupo de Lectura del Pedro I. La generosidad y buena disposición de uno y otra lo hicieron posible y así fue como, el jueves 11 de mayo, a las 21 h. comenzamos un encuentro del que guardaremos un grato recuerdo. Agustín Fernández Paz, a pesar de los kilómetros acumulados a lo largo del día (Fraga, Barbastro, Castejón de Sos, Benasque, Barbastro...), de los encuentros con variados y numerosos grupos de alumnos, y el descoloque que todo ello supone, empezó a descubrirnos, sin reservas de ningún tipo, sus ideas sobre literatura, sus estrategias narrativas, sus autores favoritos, el origen de muchos de sus relatos... Los contertulios habíamos leído varios de sus libros. A todos nos había sorprendido la variedad de temas y la forma de abordarlos, con la misma sensibilidad que tal y como pudimos comprobar, emana de su persona. Pocas veces había habido tanta unanimidad en apreciar de forma clara la obra de un autor. Nos dijo que “Cartas de invierno” es su novela más leída, y que tiene un especial cariño a “Un radiante silencio”. En sus libros introduce personajes que leen mucho, o bien cita libros, poemas y escritores que lleven al lector a buscar nuevos textos. Anda metido en batallas personales difíciles, pero no por ello se arredra. Una, en parte ya ganada, es la de tratar de hacerse un hueco en la literatura universal desde una lengua minoritaria como es el gallego. Otra, la de trabajar por la dignificación de la literatura juvenil. Para ello escribe libros que pueden leer los jóvenes pero también los adultos, es más, considera que si una obra infantil o juvenil no gusta a los mayores no está lograda. Antonio había preparado una merienda cena que Agustín, tras confesar que llevaba nueve horas sin probar bocado, agradeció sobremanera. Nos regalamos con las empanadas, tortillas y embutidos, acompañados de excelentes vinos, combinando palabras y bocados, literatura y gastronomía. Y como postre, como guinda, Antonio había preparado una extraordinaria tarta de cumpleaños dedicada a Agustín (los cumple el 29). Aquel fue un momento emocionante. Tras la dedicatoria de libros dimos fin a un encuentro del que todos salimos satisfechos. Las palabras de Agustín Fernández Paz, como la buena literatura, nos habían hecho seguramente mejores personas.