En realidad no se comenta un solo libro, si no la obra de Roald Dahl, al menos aquellos títulos que hemos leído. La tertulia se programa como un acto más de los realizados en torno a la lectura de “Charlie y la fábrica de chocolate” por parte de todo el Colegio a lo largo del segundo trimestre. Sobre “Charlie” las opiniones son diversas:

-Me parece un poco largo. Veo cosas que desde el punto de vista de un adulto, para los niños me chirrían un poco. Hay algunos aspectos un poco salvajes.
-Para leer con los niños y explicándolo me parece bien. Me ha gustado como lectora adulta. Para los niños habría que ir quitando hierro, explicando. Me gustan los cuentos con moraleja.
-Derrocha imaginación e ingenio. Mucho sentido del humor, también sentimiento de familia, valoración del esfuerzo...
-Quizás examinamos demasiado (con lupa) los libros. Hay que pensar que es un libro dirigido a un público infantil.

Sobre “Danny el campeón del mundo”:
-Me ha gustado muchísimo. Propone ideas valientes, como el repartir entre todos (en este caso la caza) Tiene ingenio, generosidad, y aparecen muchos valores.
-Es el que más me ha gustado de los que he leído, por la relación tan especial entre padre e hijo.
-Es el padre perfecto, me ha dejado un poco chafado. Es de los libros con moraleja, me ha gustado.
-Me choca lo de la caza furtiva. Cuando dice “Lo voy a matar” (al profesor por haber golpeado a su hijo) no me parece adecuado.
-En el caso de Danny, no me gusta la relación con los profesores. Vuelca en el libro la ausencia de relación con su padre.

Sobre “¡Qué asco de bichos!”:
-Es un tipo de poesía que recuerda a la de Gloria Fuertes. Está muy bien traducido y es un relato inteligente.
Se hacen algunos comentarios sobre otras de sus obras: “Superzorro”, “El gigante bonachón”, “Agu Trot”, “El dedo mágico”, “Las brujas”...
En la escritura de Roald Dahl podemos extraer algunas notas de identidad: hay una apertura mental que tal vez sea resultado de la aventurera vida del autor, influencia de las sagas narrativas nórdicas (raíces familiares noruegas), ausencia de religiosidad, temas y humor de carácter universal, que funcionan en cualquier lugar, busca arrancar sonrisas, grandes sentimientos hacia seres cercanos, un estilo propio, distinción clara entre buenos y malos, fantasía como arma literaria y críticas a los adultos y a cierto tipo de niños.

A la tertulia acudió Jorge, un argentino que llegó a España hace 24 años, y que después de un largo recorrido encontró en Asque un lugar que le gustó para quedarse. Allí abrieron hace unos años “La Jaima”, un restaurante con sello propio. Trabaja el guadamacil, técnica artística que ha recuperado, y está embarcado en otros proyectos.
Jorge vino invitado por Raúl con el fin de leernos algunos poemas con su acento argentino. Comenzó con “Táctica y estrategia” de Benedetti, poema que “servía para regalar a las chicas con firma propia cuando bailábamos boleros”:
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.

Luego siguió con una poesía de Ricardo de Palma:

La vida no es la vida que vivimos,
la vida es el honor, es el recuerdo,
por eso hay muertos que en el mundo viven
y hombres que viven en el mundo, muertos.

Y terminó con dos suyas, sobre los niños (Algo se va de los niños, que también van envejeciendo...) y el amor (Por ti he vuelto a sentir que me llevo todo por delante...)