Comenzamos nuevo curso de lecturas compartidas tras el paréntesis veraniego. Hay ganas y alegría de ver de nuevo a los compañeros. Tras los saludos comienza la sesión tras el reparto de documentación sobre los próximos libros y la lectura de la carta de Agustín Fernández Paz. Hay abundantes viandas en la mesa: además de las trenzas, un tarta de Yolanda y otra de Iris que trae Mariló, ya que es su cumpleaños. Le cantamos el “cumpleaños feliz” y damos buena cuenta de todo. Al final de una larga sesión, Raúl nos presenta una poesía de Ángel Valente:

El visitante:

ALGUIEN me dice que un hombre joven viene de tiempo en tiempo a visitar tu tumba.

Desbroza los hierbajos.

Un hombre joven, dicen, bello con un sombrero campesino.

Interrogado, dijo ser un amigo de tus familiares.

¿Quién es esa figura que así acude?

Tal vez eres tú mismo que regresas para ver dónde estás y depositas al pie de tus cenizas, húmedo, un ramo de lluvia o de tristeza.

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Sobre “Otra vuelta de tuerca”

OPINIONES DE LA PRIMERA RONDA:

-A mí me ha recordado las novelas góticas. Me ha gustado su desarrollo y los personajes. A veces se me hacía un poco lenta.

-He leído una traducción muy mala y quizás por eso no entendía la historia. Está muy bien, pero me ha costado tanto que no he disfrutado con la lectura. Describe muy bien los escenarios.

-Lo he leído con interés. Escribe el autor con una frase larga y complicada. La trama me ha parecido muy interesante, y sobretodo ver cómo, un autor, puede ponerte de parte de alguien. Yo creía lo que la protagonista contaba. La realidad puede variar según quien la cuente.

-No me ha gustado mucho, y eso que el tema es de los que me atraen. Desde el principio pensaba que era ella quien se imaginaba todo. No me gusta cómo termina.

-Me ha recordado el libro “La mirada de la noche” de José Mª Latorre. Es un libro fácil y ligero, con un final que me da pena. Pensaba que el niño era el que tenía esas fuerzas misteriosas, lo que explicaría de alguna manera su muerte. Después de leer el apéndice no entendí nada.

-A mí también me ha recordado “La mirada de la noche”. Con pocos personajes, en un lugar cerrado, consigue una buena trama, pero no es de los libros que me van.

 -Lo hubiera dejado, no me van las novelas de misterio, no sé meterme en ellas. Mi edición (Edebé) es muy mala, y me ha sido difícil de leer. No paso miedo ni me intriga. Es de los libros que no me dicen nada.

-Me ha resultado fácil de leer, lo leí en vacaciones y lo tengo poco fresco. La historia, ese monólogo de la institutriz, a veces te aclaraba la trama y otras la complicaba, en un equilibrio difícil de mantener para un escritor. En cada momento al lector se le plantean dudas, el autor maneja muy bien al lector. Me gusta la descripción psicológica de los personajes. Al leer el apéndice me gustó porque encontraba sentido a toda la historia. Eso sí, cambia el libro totalmente.

-Lo leí hace tres meses. No me gustan los libros de terror y este tampoco. Reconozco que la obra está bien ambientada y muy bien estructurada. Involucra al lector a través de los personajes y diálogos. Me intrigaba mucho y quería saber cómo se iba a desarrollar la historia. Maneja muy bien, psicológicamente al lector. En ningún momento sabemos si los fantasmas son reales o fruto de la mente enferma de la institutriz.

-No he leído el apéndice. El libro lo he visto muy ambiguo. Mi traducción también era muy mala, y por eso no sé si me ha gustado. Quizás en algún momento he pensado que estaba loca, aunque la muerte del niño al final, me hace dudar.

-Los libros de miedo no me gustan. Este me ha resultado curioso. No sentía placer sino desesperación por acabar el libro: yo creía o imaginaba algo y quería confirmarlo. Los diálogos son agradables y está muy bien escrito. Me ha arrastrado.

-Tal vez por haber leído algún comentario previo a la lectura, hice esta de manera condicionada. Es el riesgo de leer notas o explicaciones con anterioridad. Desde el principio pensaba que la institutriz era quien imaginaba en su mente loca las apariciones. El autor es muy hábil manejando los diálogos, en particular aquellos en los que los que hablan imaginan lo que piensa el otro y se equivocan. La estructura está muy lograda, de una primera escena se pasa a una narración en forma de monólogo que nos hace olvidar el comienzo. El lenguaje está muy cuidado, con frases largas y subordinadas.

-Lo leí hace tiempo, sin apéndice. La atmósfera es de película. Recuerdo que me costó mucho. Me gustan las novelas de misterio pero no sé si fue la edición o el momento, en aquella ocasión no me apasionó.

 -El tema me ha gustado, pero la lectura no me ha llegado nada. La historia me ha parecido obvia, tal vez porque leía las notas de pie de página. No he leído el apéndice. El libro no me ha dado miedo en ningún momento. Me han gustado mucho as descripciones, hay muchos símbolos y sexualidad oculta.

-Es un libro que he leído por la tertulia, de otra manera no lo hubiera hecho, pero lo agradezco. En la edición de Cátedra, las notas, muy abundantes, quizás despistan. Es una literatura cercana al cine, pues parece el guión de una película. Me alegro de haberlo leído pero no es mi tipo de literatura.

-El libro no me ha dejado ningún poso, lo leí hace tiempo y casi lo he olvidado. -Cuando lo terminé me pareció genial. Lo mejor es que es un libro psicológico, no de terror. Escribe muy bien, pues es muy difícil, a partir de palabras, crear un clima ambiguo, de diálogos sin acabar. El autor lleva al lector a donde quiere. Describe muy bien el estado de la mujer, a la que desde el principio ves rara. Los personajes están muy bien descritos. La mujer Grose es supersticiosa, mujer del pueblo que se cree todo. He comentado mucho el libro antes de venir, a lo largo del verano. A mí me parece una obra maestra.

-Lo leí hace 25 años y me dejó un poco fría, y ahora he leído otra novela. Yo creo que la lees y ves una cosa, la vuelves a leer y ves otra nueva. En cada lectura descubres cosas nuevas. El libro es una maravilla, todo está sugerido, es muy complejo. La institutriz es una mujer muy reprimida, y proyecta su amor en los niños, que le atraen, lo que supone un escándalo para la época victoriana en que está escrito. Me ha entusiasmado. Luego leí el apéndice y me parece un fraude. La estructura es apasionante. La novela, aunque no lo parezca, está impregnada de sexo. El autor quería hurgar en la mente humana y era un momento en el que no era fácil.

 -No es de los que más me ha gustado. Yo desde el principio iba creyendo todo, e intuía la patología de la institutriz. La lectura ha sido rápida.