OPINIONES DE LA PRIMERA RONDA:

- Me costó bastante al principio pues me parecía aburrida. Luego me interesó más, coincidiendo con los diálogos. Me gusta la sinceridad del protagonista y me conmueve su falta de afectos. Me he perdido cosas porque no conozco las referencias históricas del momento. Me parece un final muy bonito, pues creo que es una victoria personal, como un comienzo, ya que ha dejado de contemplar el suicidio como una salida.

- Lo he leído a gusto y admiro cómo cuenta toda su vida en las pocas horas que narra el libro. Política, religión y moral son los tres aspectos que aborda. He sentido mucha ternura por ese personaje vencido, que busca cariño, y que aunque lo parezca no es un perdedor. La ironía y el sarcasmo lo mantienen en pie. Me gustan los destellos de humor, aunque es una historia triste, que salpican la obra. También las descripciones de personajes y lugares, así como las comparaciones.

- No me ha atraído. Fluye, hay algo, pero no sé. Demasiada paja mental. - Me ha recordado libros que me han gustado en la tertulia. Me ha terminado enganchando, pues al principio me costaba. Me parece una historia muy actual, porque la crítica a la religión puede ser la misma: es a la hipocresía de la sociedad. He tenido que volver a leer en ocasiones para poder situarme. El protagonista es un personaje al que se le coge cariño. Me ha recordado bastante “El guardián entre el centeno”.

 - Aunque es un libro de opiniones, no ha conseguido emocionarme. Me ha costado su lectura, y al final me he quedado un poco sin saber qué decir. - Al principio se me hizo un poco pesado. Creo que es excesiva la reflexión sobre los sentimientos religiosos. Sólo se queja, no afronta los hechos. Me gusta la crítica, en tono pesimista, a la sociedad, a su doble moral. El personaje es tierno y melancólico. Busca la felicidad pero es egocéntrico, apático e indolente, cerrado en un círculo. Reconozco que está bien escrito pero me enervaba ese personaje tan encerrado.

- Me ha dicho bastantes cosas. Quizás por mi cuenta no es un libro que hubiera leído, pero una vez situada, me empezó a atrapar. Me he interesado por el momento histórico que describe. Es una denuncia del cambio de chaqueta de la gente, de la hipocresía. El personaje me parece conmovedor, que vive en una crisis permanente que nos hace reflexionar. Me ha gustado la forma de narrar, la estructura, cómo va y viene en el tiempo.

- Me ha costado leerlo, por lento, además los nombres son muy raros y añade dificultad. Al personaje se le coge cariño: es como es contra viento y marea, es auténtico. Me da pena Marie, por la inseguridad en que le hace vivir. Quizás lo que me ha resultado pesado es tanta religión, tanta crítica a los católicos, entre los que salva a gente buena.

- Hace 30 años leí la novela y me dejó huella. Incluso leí otras dos más del mismo autor después de ésta, y habría seguido de haber tenido ocasión. Tenía muy buen recuerdo de ella, y la empecé a releer con ilusión. Sin embargo, esta segunda lectura ha sido decepcionante. Tengo que reconocer que, a ratos, se me caía de las manos. Me ha costado mucho terminarla. Reconozco que la novela está bien construida, que hace una crítica muy lúcida de la sociedad de su tiempo, pero aun así, no ha sido lo que yo recordaba. Supongo que entonces me gustaban las novelas más abiertamente críticas y moralizantes. Además, está muy centrada en la Alemania de la posguerra y en las diferencias entre católicos progresistas y conservadores, debate que, en la sociedad de hoy, mucho más laica, ha perdido actualidad. En cuanto al protagonista, es cierto que es un hombre honesto y, a veces, cuando generaliza, hace afirmaciones que son muy ciertas, pero ya no me impresiona, porque a lo largo de mi vida he conocido ese tipo de gente, personas que con mucha lucidez, critican a los demás, y, a la vez, pretenden que todos esos, a los que ellos dirigen tan acertadas críticas, les ayuden. Creo que de esas personas hay que huir, son egocéntricas y negativas. No me extraña que María, aunque es una mujer bastante inmadura, finalmente lo deje. Es la mejor decisión de su vida. Por cierto, esa historia de unos padres tan ricos y miserables hasta el extremo de pasar hambre, me parece un poco exagerada.

- Los nombres me han resultado difíciles, la escritura pesada, de párrafos largos. Al principio pensaba que era una historia de amor y no es así. Par mí que sobran páginas.

- Me ha encantado. Literariamente está muy bien escrita. Creo que no critica al catolicismo sino a una parte en un momento. Es un libro muy triste pero a la vez muy divertido. Sabe narrar muy bien. Me ha encantado la escena en la que el protagonista habla con su padre, echándole tantas cosas en cara.

- Me costó mucho empezarla a leer. Luego me ha mantenido en vilo ese cambio de tiempos que hace constantemente, esperando impaciente a ver cómo superaba el bache. El final es lo que no me ha gustado, es muy derrotista. Me hubiera gustado que en la escena final, cuando está tocando, hubiera pasado Marie. - Me parece una magnífica novela que no volveré a leer, El tono gris y amargo me producen melancolía y tristeza. Es un personaje que me produce ternura, que se rebela y decide vivir y defender su opción. Hay que situar el libro en una época en la que la sociedad alemana cerró los ojos para superar lo que había pasado en la guerra, a veces con demasiada hipocresía. Por eso me parece genial. Hay un humor divertido y a la vez muy negro. Un momento trágico es cuando conoce la muerte de su hermana, ese arrebato de locura por dolor. Creo que todas las heridas que el protagonista sufre durante su infancia son muy difíciles de superar. El libro refleja algo muy actual, y es que cuando alguien fracasa todos le cierran las puertas.

- Novela incómoda, que coge al lector y lo zarandea, lo pone ante una realidad que no gusta. El lector se identifica con el payaso, que desde una posición muy personal, consecuente y sincera, se enfrenta a la hipocresía de una sociedad que no admite personajes como él. Es la voz de la conciencia, tan molesta. Una idea genial es la estructura: cómo, a partir de una accidente, una caída en todos los sentidos, se encierra y empieza a pasar revista de su vida a través de amigos y familiares a los que llama o evoca, mezclando la dosis correcta de recuerdos, diálogos y reflexiones. La ironía y el sarcasmo aparecen en destellos propios de un gran payaso.

 - No es de los que más me han gustado, pero conforme avanzaba me fue interesando más y más. Está muy bien escrito, los diálogos son muy buenos. El personaje me resulta cercano, sincero y a veces con mucho humor. Estar al lado de un hombre así es como estar junto a un barril de pólvora. Es un libro muy del momento, de una época en la que se mezclaba catolicismo y política, y me ha gustado cómo vapulea a estamentos y grupos dentro de los religiosos, pero también que salve a algunos personajes muy entrañables (gente sencilla que sabe portarse bien) El protagonista es un personaje que a pesar de la ternura produce prevención: a Marie le fastidia la vida. A veces es egoísta. El final es un poco deprimente.

 - Es un libro que te hace pensar, veo en él obsesión por el tema religioso. Me ha gustado el haberlo leído. - Creo que este libro ayuda a conocer a la persona humana. El protagonista, a pesar de lo que parece es un personaje muy católico. Había leído ya el libro hace años, cuando le dieron el Nobel al autor. A través del personaje, lo que ataca es el formalismo en la religión. Para mí Struder, el portero del seminario en el que se encuentra su hermano Leo, es la clave de la novela. Cita a Isaías que precisamente es el profeta que critica el formalismo en la religión: “Exige justicia en las relaciones sociales y sinceridad en el culto que se le tributa”. Es decir, que critica el formalismo y el vacío, no la religión. Hubiera traído la Biblia para leer algunos pasajes que apoyan lo que he dicho, pero pensé en que si me pasaba algo, si me atropellaba un coche, me hubieran encontrado con la Biblia y “Opiniones de un payaso” y ...