OPINIONES DE LA PRIMERA RONDA:

-Una novela costumbrista difícil de mejorar, parece que estás viendo una película. Quien conozca Madrid tiene que disfrutar. El vocabulario es muy rico, los personajes muchos, dibujados con cuatro pinceladas precisas. Creo que falta hondura en el retrato psicológico, quizás se deba a que es la primera de la trilogía. No me ha gustado la relectura por el sabor amargo que deja, pues describe muchas brutalidades y resulta descorazonador. El final es un rayo de esperanza.

-El tono socarrón se hace sarcástico y corrosivo para criticar la sociedad de su tiempo. Se ve que no le gustan los curas ni los toros. Me gustan los personajes, a los que trata con benevolencia. Ve a las mujeres de forma negativa, a casi todas. El personaje me parece muy real, adolescente al que le cuesta elegir. Me ha gustado más que “El árbol de la ciencia” por dejar abierta la puerta a la esperanza.

-Es una novela coral, con muchísimos personajes, usa la lengua de forma correctísima: me ha llevado constantemente al diccionario, Baroja era una artesano del lenguaje. Creo que le falta calado psicológico al personaje. En cuanto a la discusión sobre si el hombre es bueno o malo, creo que es producto de la educación. El autor era un tipo raro, que estaba reñido con todos y con todo.

-Me costaba empezarlo por lo agrio que me resultó “El árbol de la ciencia”. Me ha parecido entretenido. Aprecio la forma en que está dividido en capítulos encabezados por los títulos que los presentan. Me encanta la aparición del escritor en el texto, también las descripciones, a pesar de que a casi todos los personajes los trata peyorativamente en el aspecto físico. En cuanto al debate sobre si se nace o se hace, yo creo que se nace con una personalidad aunque luego influya la educación.

-Me ha parecido una obra de estilo folletinesco, de observación directa, y que narra las andanzas de un personaje, Manuel, que para mí carece de voluntad. Me ha gustado leerlo aunque me angustiaban las descripciones. No entiendo las notas humorísticas en un texto tan amargo. Me ha costado mucho leerlo, pues para mí la lectura es espesa y exige reflexión. Creo que seguiré con las otras obras de la trilogía. La temática me parece muy actual, las diferencias sociales siguen existiendo, la miseria extrema que lleva a la degradación... El personaje nos guía a través de diferentes escenarios, no se conforma, intenta salir.

-Es una novela amena, que hay que situar en su tiempo, a pesar de que las reflexiones lo trasciendan. Me gustan los chispazos de humor del escritor que ironiza sobre su papel como tal. Se sirve del protagonista para conducirnos por un Madrid barriobajero, escenario de una lucha constante: el medio determina el comportamiento, o las personas pueden escapar y transcenderlo. Describe con crudeza la miseria que despierta los más bajos instintos: una red de personajes bien retratados que luchan de forma cruel en el escenario de la vida. Recuerda a Conrad en una especie de viaje a las tinieblas. Se ven influencias de “El Buscón”, de “El Lazarillo” y de la novela picaresca.

-Novela realista que describe muy bien los barrios bajos de Madrid. Refleja el desarraigo de la gente del campo que se ha mudado a la ciudad. El protagonista dice que no es malo. Refleja el contraste entre los que trabajan de día y los que viven de noche. La pobreza se remedia con justicia, no con caridad.

-Me han gustado mucho las descripciones que te hacen ver lo que narra. Tal y como decíamos el otro día, las palabras de Costa “despensa y escuela” son las que resumirían la solución a una sociedad pobre y embrutecida. Me ha hecho reflexionar sobre paralelismos entre la juventud actual y modelos de la novela. -Me ha encantado cómo está escrita. Baroja decía que le gustaban las novelas que entretienen, y esta es una de ellas. El tema que plantea nos lleva a la reflexión pero también nos divierte. Describe de tal manera que parece que ves los escenarios y personajes.

-Me parece extraordinaria la descripción de los bajos fondos al estilo de Dickens. Es un lenguaje muy rico en el que abundan los adjetivos, llama la atención el uso de diferentes registros (el laísmo). Hay un humor socarrón que choca con las seriedad que parecía emanar del autor. La psicología del personaje me ha hecho reflexionar mucho sobre la influencia que el medio tiene en las personas. Curiosa la actividad del reciclaje representada por el señor Custodio.

-Me ha sabido a poco y tengo ganas de seguir la trilogía. Me ha chocado la forma de aparecer el escritor en la narración. El protagonista parece una especie de acomodador que nos va enseñando los lugares y escenas. Me parece más redondo como libro “El árbol de la ciencia”. Este es un libro de sentimientos y necesidades primarias del ser humano.

-Me parece muy bien escrito, conozco Madrid y he disfrutado siguiendo los itinerarios y referencia a tantos y tantos lugares. A pesar del tiempo transcurrido desde su escritura, es un libro muy actual.

-Muy bien escrito, para mí abusa de las descripciones grotescas. No me ha gustado nada.

-Manuel es un espejo de la personalidad de Baroja. Más que contar una historia personal nos quiere contar la miseria material, moral y cultural de esos barrios. Creo que se nota que forma parte de una trilogía y que es el primero de los tres libros. La prosa es rápida, viva, las descripciones para recrearse en ellas y que no lastran el texto. A los personajes no os trata de forma amable intencionadamente. Los registros del habla están muy bien conseguidos. Manuel es maduro para su edad, pacífico y con voluntad de no quedar encerrado en la negrura en la que vive.

-Me ha parecido muy entretenido, y me ha gustado el humor de la primera parte, sobretodo los capítulos que se desarrollan en la casa de huéspedes. Yo creo que el protagonista es muy reflexivo. A mí me ha recordado “El Buscón” de Quevedo. La crítica que hace a los toros la hace con una fuerza increíble. Me ha encantado el hormiguero de personajes que dibuja.

-Me ha sido fácil leerlo: el vocabulario, las descripciones tan exactas... Me ha gustado la figura de Custodio, ese personaje que inculca a Manuel buenos sentimientos y que se dedica al reciclaje.

-Yo creo que Baroja relata lo que vio. Nos habla de una sociedad real que describe de forma magistral. He echado de menos alternativas o salidas que pudieran mejorar esas situaciones tan terribles en las que se encuentran los personajes. Toda la obra es muy creíble.

-Me ha gustado por la exactitud de las descripciones, poco puedo añadir a lo dicho. “Vivían como hundidos en las formas de un sueño profundo” -Lo he leído a gusto, tiene un vocabulario rico pero fluido. El hombre es incoherente: “Todos los gatos tienen cara de gatos.... pero pocos humanos tiene cara de humanos”. Me gustan las descripciones de los amaneceres. Tras cada amanecer, Manuel quiere salir de ese entorno que ahoga, tiene una chispa de lucidez. El hombre no es bueno ni malo, es incoherente.