OPINIONES DE LA PRIMERA RONDA:

-Me ha encantado: los personajes, un lenguaje sencillo y cuidado, una estructura de tiempos cambiantes. Me ha emocionado a pesar de lo triste que es. Lo he pasado muy bien.

-He disfrutado leyéndola. Es un libro triste (uno más), y un poco desesperanzado. Por otro lado hay sueños, fantasías, seres que luchan... Es de una estructura muy compleja pero se lee muy bien. Los diálogos son muy ricos y los personajes están bien dibujados. Los temas que aborda son muy usados pero resulta muy ameno.

 -No es de los libros que más me gustan. Creo que está muy bien escrito, pero me parece lento. Creo que, como en otros libros, trata de los aspectos más tristes de la pobreza, hay trozos muy desagradables. No lo he terminado.

Me ha enganchado desde el principio por el lenguaje directo y lo compleja y amena que es la estructura. El tema es el de la verdad y la mentira. Retrata muy bien los caracteres morales y las condiciones de vida de la época. Son seres desvalidos pero siempre con un punto de esperanza. El diseño de los personajes me parece genial, sobretodo el de la madre. Quizás he encontrado repetitiva la historia, algo que el autor ha querido para reflejar la miseria. Me gustan las descripciones y la prosa, que en ocasiones se hace poesía.

-Historia de una época afortunadamente pasada, con tres personajes como protagonistas y los tres son seres solitarios.

-La verdad es que no me he reído al leerla. La he visto dura. Parece que cuenta una historia que se repite una y otra vez, la del padre y la del piloto, y luego está la relación de los tres personajes: David, la madre y el policía.

-Me ha gustado mucho cómo está narrada la historia que nos cuenta, de una manera que te engancha desde el principio.

-Me ha parecido un libro precioso, ese ver las cosas desde el punto de vista de un feto me ha enganchado. Destacar quizás los personajes, cómo los sabe llevar de principio a fin, muy bien descritos.

-Al principio empecé a leerlo y no me centraba, no entraba en la historia. Luego sí, y a pesar de un final muy duro, he disfrutado.

-Tiene un dominio absoluto de la técnica narrativa, va y viene en el tiempo, profundizando cada vez más. Me han gustado mucho los personajes, con su lado oscuro y su lado bueno. Por ejemplo, el caso de David, capaz de querer mucho a su madre, y de causar, de forma indirecta, su muerte. Es una historia amarga, como otras de Marsé que he leído. La lectura me ha dejado muy triste y creo que no volveré a leer más libros suyos.

-La estructura es complicada, y el inicio me resultó difícil. Luego me ha gustado mucho. He vivido momentos muy tristes, que están muy bien descritos. A pesar del infortunio siempre hay un poco de esperanza. Hay crueldad, bondad, desasosiego... Es un libro de sentimientos. David nos hace vivir todas sus angustias y alegrías.

-Libro de estructura muy compleja que funciona sin embargo con la precisión de un reloj. Hacer encajar las voces de un feto, la de un niño que ha muerto, la de un padre desaparecido, e incluso la de un perro es algo muy difícil. Describe una época angustiosa, triste y sin horizonte. La narración va volviendo una y otra vez, en espiral, añadiendo datos que poco a poco van completando un cuadro de miseria del que los personajes no pueden escapar y que por fuerza ha de terminar mal. Denuncia la sociedad de ese momento sin aspavientos, solamente contando lo que sucedía.

-Lo empecé, me pareció fácil, pero luego no me entraba y me permití el lujo de plantarlo.

 -No lo he terminado por problemas de tiempo. Para mí es una novela a la que pondría un suspenso. Me parece una novela morosa, con una prosa cursi, con adjetivos que repite una y otra vez. No me deja nada en el alma ni en el espíritu. Será porque los recursos innovadores no me gustan.

 -Me ha creado sensaciones contradictorias. Por ejemplo, podría decir “¿Y?” Me parece un libro totalmente prescindible. Una curiosidad, el hecho de que hable el feto me ha recordado “Escalera de servicio” de Elena Sanemeterio. Hay pocos personajes. Me gustan los párrafos de los sueños. Creo que tampoco leeré más de Marsé.