PRÓXIMA TERTULIA

Quedamos para el jueves 26 de julio en "La Buhardilla", a las 20 h.
Comentaremos "El amante de Lady Chatterley" de D. H. Lawrence.
Cada uno aporta algo para la cena. Se propone que sea apetitoso y original.
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Quedamos para el jueves 26 de julio en "La Buhardilla", a las 20 h.
Comentaremos "El amante de Lady Chatterley" de D. H. Lawrence.
Cada uno aporta algo para la cena. Se propone que sea apetitoso y original.
27 jul 2007 | 02:53 PM
Como no os puedo acompañar en la tertulia, os envío estas líneas con mi comentario acerca del libro.
Relato erótico que he leido con curiosidad, por todo lo que suponía escribir de forma tan abierta sobre las relaciones sexuales, en aquella época.
Creo que el echo de haber sido censurada durante tantos años, es uno de los "valores añadidos" que ha hecho que sea una novela tan leida.
Podría haber ganado en su tiempo el "Premio Sonrisa Vertical".
Siento perderme vuestra compañía y esos exquisitos manjares que habréis preparado.
Feliz verano. Mª José.
28 jul 2007 | 04:49 PM
Otra velada inolvidable : exquisita compañía y apetitosas viandas .
Gracias a todos y todas. Es un gran privilegio pertenecer a esta tertulia.
Feliz verano y hasta septiembre.
Casiopea
29 jul 2007 | 04:57 PM
El sexo en Lady Chatterley
Freud, al considerar el sexo un impulso compulsivo cuya represión conduce a la neurosis, fue un verdadero revulsivo para la conservadora sociedad de la época, en la que la influencia religiosa contribuía a la creación de unos patrones de comportamiento absolutamente absurdos por su puritanismo e hipocresía, y totalmente desconectados de la realidad.
Lawrence no fue ajeno a estas teorías, claramente reflejadas en Constance, que languidece casada con un marido impotente y encuentra la esencia vital en Mellors, un hombre que sabe despertar y colmar su sexualidad.
Pero este escritor, al tanto de todos los problemas de su época, aún va más allá porque bien podría establecerse un paralelismo entre el dilema que se le plantea a Constance ante un marido que no lo es realmente, pero que le da la seguridad de una vida cómoda y prestigiosa, y la aventura que supone iniciar una nueva vida con el guardabosques, prometedora en principio, pero que entraña un gran riesgo, y el de la clase trabajadora, ante la disyuntiva de soportar la clase dominante con sus injustos privilegios, o lanzarse a la aventura del comunismo, lo que supone una ruptura con el pasado con los riesgos que conlleva toda revolución. Tampoco la ecología ni el consumismo quedan al margen en esta novela, que plantea problemas que después de tantos años han adquirido dimensiones preocupantes.
Sin embargo, aunque las teorías de Freud fueron un gran paso, sin el cual la libertad sexual actualmente imperante habría sido imposible, aquel gran científico nos dio su visión masculina de la sexualidad femenina, en una época en que las mujeres vivían a la sombra de los hombres. Tras la publicación de los informes Kinsey, Master y Johnson, Hite, y algunos menos ambiciosos, como el informe de Serrano Vicens, o el de la Universidad Autónoma de Barcelona, entre otros, se dispone de un (aunque en algunos aspectos discutible) valioso material (en el que las mujeres hablan libremente sobre su sexualidad en número suficiente para que tenga valor estadístico), que nadie que quiera profundizar en estos temas puede ignorar. Parece lógico pensar que una persona con las inquietudes de Lawrence, destructor de mitos y tópicos, capaz de retratar con tanta sensibilidad la mente femenina, con más información de la que se disponía en su época habría dotado de más matices la sexualidad de su protagonista, que en su novela responde al rol que tradicionalmente se ha asignado a la mujer, como reflejo de la de la forma de practicar el sexo del varón. Además, en ese caso, el casposo discurso de Mellors sobre la sexualidad femenina y el lesbianismo, habría sido, de seguro, diferente.