Las opiniones que siguen son las expresadas por los tertulianos en una primera intervención breve (primera ronda), para tener una primera idea de lo que ha parecido el libro. Una vez que todos han expresado su opinión, comienza el intercambio de pareceres, el debate, sobre la forma y sobre el fondo.
-Me ha empezado a atrapar de verdad cuando he llegado a la mitad. Es un libro con muchas descripciones, muy bien hechas y que no se hacen largas. En ellas refleja la sociedad y dibuja muy bien a los personajes, que resultan muy interesantes. He disfrutado leyendo a pesar del “tormento”. A veces el narrador me resultaba un poco pesado, pero podía más la intriga que sabe crear un buen escritor.
-Me apetecía leer algo de Galdós. Me ha resultado curiosa la estructura. Nos presenta distintos escenarios, como si fuera una obra de teatro. Las descripciones son relativamente cortas, te imaginas muy bien personajes y escenas. Es un libro de lectura fácil. En cuanto a temas que aborda, son universales (tiempo y lugar). Me ha gustado leer algo sobre el sentimiento de culpa. Se vale de los personajes para contarnos muchas cosas en monólogos, pensamientos y diálogos. Es muy actual: las ideas sobre política, religión... siguen siendo válidas. Personalmente comparto muchas de esas ideas.
-Coincido con lo anterior. Se vale de personajes de diferentes clases sociales que interactúan y le sirven al autor para hacer una crítica de la sociedad del siglo XIX. Aparecen distintos estereotipos muy bien descritos. He disfrutado mucho porque mantiene en vilo al lector, mantiene una tensión creciente y da un final que se puede considerar optimista. Me ha llamado la atención esa estructura de combinar teatro y prosa. Me ha parecido perfecta, también me ha gustado el estilo, el lenguaje de los personajes: me encanta Galdós.
-Me ha gustado mucho: a medida que avanzaba, más. Me encanta la descripción de la sociedad con esa galería de tipos humanos. Mantiene una conexión constante con el lector, al que se dirige en ocasiones. Las reflexiones sobre la culpa de la protagonista te agobian en la lectura. La prosa es muy espontánea y por eso llega muy bien al lector. Destaco la ironía, el humor, el dramatismo y la crítica al fanatismo.
-Me lo he pasado muy bien, aunque el hecho de haber visto antes la película de Pedro Olea me condicionaba: imaginaba a Amparo con la cara de Ana Belén. Me ha parecido un libro muy majo para leerlo. A través de la trama, que parece cotilleo de vencindario con tintes de folletín, Galdós sabe poner muy bien en el banquillo la hipocresía de la época (que sigue siendo válida). Culmina cuando el indiano arremete al final contra todo convencionalismo. Lo mejor son los personajes: humanos, divertidos, frescos. Es fácil de leer, tiene unos diálogos vivos que se acercan al teatro. El narrador hace acotaciones muy humorísticas.
-Me gustaba mucho Galdós y hacía tiempo que ne leía nada suyo. Esta novela al principio no me enganchaba. Me gustaron mucho las páginas iniciales de teatro, pero luego llegan una serie de páginas en las que abundan las descripciones y la narración se estanca. Después empieza la tensión y atrapa al lector, con un ritmo en el que se alternan secuencias en que parece que todo se va a arreglar, con otras en las que todo se estropea. Creía que iba a terminar en tragedia pero me ha sorprendido la solución que da. Es un libro de agradable lectura. Galdós vale la pena.
-Me costó el comienzo, pero luego con los ingredientes de la duda, el remordimiento y el tira y afloja, te atrapa. Creo que leeré algo más de Galdós.
-Me han gustado los matices teatrales: la reprimenda del cura (en la que acota el tono de la voz con que se ha de leer, como en teatro). Los personajes que hablan en el inicio, en forma de diálogo teatral introducen la historia. La obra me ha encantado. Me producía desasosiego el sufrimiento de Amparo. Me molesta, como en tantas otras obras, que los hombres aparezcan con una imagen más positiva que las mujeres. Tal vez lo haga para destacar en este caso la figura de Amparo. Don Pedro me pareció al principio un acosador, luego hasta me dio pena, porque al final parece un hombre encadenado a un hábito sin tener vocación.. Hay por otra parte mucho contraste entre las dos hermanas.
-Se me ha hecho pesadísimo. Lo paré en la página 180, pero luego, por venir a la tertulia seguí. Entonces me enganchó. Si no fuera el autor Galdós, sería un folletín. Tiene unas descripciones muy buenas, pero me parece un culebrón. Reconozco que está muy bien escrito, y los personajes me han gustado, todos son muy malos, excepto Amparo. Yo el final no lo hubiera planteado así.
-Me ha gustado mucho. Vi la película pero no me acordaba. Me encantan los personajes. He disfrutado tanto que lo voy a releer. Denuncia el trato a las mujeres: el qué dirán, las apariencias. Son curiosos los nombres: Amparo y Refugio, Nones, Caballero, Ido del Sagrario... Es una novela muy feminista al denunciar el doble rasero con que se mide a las mujeres: Amparo por una falta es excluida para el matrimonio, mientras que los hombres se pueden permitir las que quieran. Denuncia también la hipocresía (en el personaje de Rosalía). Aunque aparece un cura medio bueno (Nones), la iglesia no era lo de Galdós.
-Tenía ganas de coger un libro como éste. Es un narrador impecable: en la forma, en los personajes, en la historia... Retrata muy bien la hipocresía de una época y la critica. Es un libro que va dedicado a la mujer, a la que no se le permitía nada. Nos da una lección magistral, y para le época en que está escrito es rompedor. Hay mucho trasfondo: la critica a la política, a la religión... Me ha encantado la forma de escribir. En literatura hay pocos temas y depende de cómo se abordan, cómo se cuentan, para que te lleguen. Galdós lo sabe hacer muy bien. Me ha llamado mucho la atención la estructura, cómo la plantea y cómo van apareciéndolos personajes.
-Para mí, Galdós es uno de los grandes prosistas. Domina la técnica narrativa con mucha soltura: a la riqueza del vocabulario y la minuciosidad en las descripciones (sin hacerlas pesadas, bien al contrario, alegrándolas con toques de humor e ironía), se une una gran facilidad para dar ritmo a la historia. El lector desea saber lo que sucederá y duda entre recrearse en la belleza de la frase o en correr para saber cómo sigue. Los personajes están muy bien dibujados, los imaginamos. Sabe describir muy bien sentimientos y estados de ánimo. El final sorprende. Para Galdós la realidad, pura y dura nos persigue. Podría haber dado un final más trágico. Se permite jugar con el lector: por un lado con la variedad de estilos y cuando a él se dirige el narrador. Por otro haciendo que sea él quien complete lo que no explicita de Tormento.

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