Es un libro con una compleja y elaborada estructura. Consta de cuatro partes bien diferenciadas y 435 páginas. Aviso a navegantes: del Grupo de la Tertulia varios fuero  los tentados de abandonar la lectura tras las primeras páginas. Paciencia, hay que leer hasta llegar al momento en que se desencadenan los acontecimientos. Esas primeras cien páginas tienen un tono narrativo diferente al resto del libro, y además tienen su justificación.

 

En la primera parte nos encontramos con un relato (novela) contado en tercera persona por un narrador omnisciente (Briony), que es a la vez personaje protagonista. Observa la realidad y nos describe determinados hechos desde diferentes puntos de vista. Nos muestra una familia burguesa inglesa poco antes de la Segunda Guerra Mundial. Un padre funcionario y ausente, una madre con jaquecas, desencantada y retirada de responsabilidades, la hija mayor Cecilia con ganas de marchar de ese ambiente aburrido, y ella misma,  Briony, la pequeña fantasiosa y con ínfulas de escritora... El tedio de la casa en el campo, la tranquilidad, la naturaleza y los protagonistas se van dibujando con un estilo recargado, minucioso y excesivo. La llegada de nuevos personajes a ese escenario va a alterar la tranquilidad. Ocurre un desagradable incidente que va a cambiar la vida de todos ellos, sobre todo la de Robbie, hijo de una de las sirvientas de la casa.

 

La segunda parte, narrada con un estilo totalmente diferente está ambientada en la retirada de las tropas inglesas del norte de Francia. Huyen de los alemanes y tratan de llegar a Dunkerque. Entre ellos está Robbie. Son escenas narradas con una viveza y minuciosidad cinematográfica. Al horror con el que se va encontrando sobrevive gracias a sus recuerdos y a la ilusión por volver con quien le espera. Esos recuerdos nos van completando lo sucedido en la primera parte.

 

La tercera es la vida de Briony en un hospital de Londres al que llegan las víctimas de la guerra. Son también escenas terribles, de dolor y de entrega. La barbarie de la guerra la vemos a través de sus consecuencias, sin necesidad de asistir a las batallas. El recuerdo, el sentimiento de culpa y  el ansia de expiar una fatídica decisión la completan.

 

Por fin, unas páginas finales en las que Briony,  ya anciana,  explica la redacción de lo leído, las razones y su opinión sobre la escritura. Es un final emotivo, que termina con el mismo comienzo, la representación de "Las tribulaciones de Arabella", drama escrito por aquella niña (Briony) que nunca se había representado.

 

Además de la historia en sí, una historia de amor, la novela es una reflexión sobre la escritura desde el principio al final. Hay numerosas citas sobre escritores a lo largo del libro: Jane Austen, Conrad, Eliot, Auden, Dickens, Virginia Wolf... Y el autor hace una crítica (en voz de una revista literaria a la que Briony había enviado el manuscrito) en la que no salen bien paradas esas primeras páginas, a las que tilda de recargadas y lentas (lo que siente el lector). Al final escribe: "¿Cómo puede un novelista alcanzar la expiación cuando, con su poder absoluto de decidir desenlaces, ella es también Dios?".

 

 OPINIONES EN LA "PRIMERA RONDA":

  • Lo leí en el verano y lo he vuelto a leer ahora. Si entonces me fijé más en el relato, ahora me he fijado en la estructura y las reflexiones sobre la escritura. La escritura mata y cura: unas palabras empujan al drama, y otras salvan a los condenados. Se habla sobre la reescritura, sobre el estilo, la importancia de la trama o la dificultad de describir sensaciones o sentimientos. La variedad de tonos narrativos, la profundidad en el análisis, la exhaustiva documentación y lo redondo de la estructura hacen de este libro algo prodigioso.
  • Empecé y la primera parte la encontré muy descriptiva. Son páginas bonitas, exhaustivas, que van preparando el ambiente de ese día tan especial. Me desesperaba, quería que avanzase la trama, lo hubiera dejado. Pero luego me enganchó y la terminé casi de un tirón. La narradora es la protagonista, en tres partes muy claras. La segunda, la de la guerra me resultó muy cruda. La prosa es muy cuidada y el ritmo muy lento al principio y luego precipitado. Me ha llamado la atención el proceso creativo, la estructura, un libro dentro de otro libro en una narración circular. Merece la pena leerlo.
  • Me ha gustado esta lectura. También me costó arrancar, pero creo que ese inicio lento es necesario, es el origen de todo lo demás. La segunda parte es muy rica, muy variada y profundiza en la psicología de los personajes. Es una novela larga. Por cierto que he visto algún trailer de la película que se ha hecho sobre el libro, y refleja fielmente lo que he leído.
  • Puedo decir, para envidia de los demás contertulios, que ahora leo con mucho placer, disfrutando del tiempo del que dispongo. Y lo digo porque lo he leído con mucho agrado. Tenía ganas de volver a leer una novela tipo río, una novela que cuente una historia que vaya evolucionando página tras página. A mí me ha parecido una prosa muy pulida, tanto que a veces se pasa. El tono narrativo te hace escuchar una voz en off bonita y con la que te puedes recrear. Es curiosa la crítica que recibe sobre su escritura por parte de la revista literaria, que viene a decirle eso, es muy original la autocrítica. La historia es muy bonita y novelesca, los personajes son muy humanos, muy reales. La primera parte me ha gustado mucho, la manera de estudiar a todos los personajes es muy interesante. Es curioso que los hechos se narran en ocasiones dos o tres veces desde distintas voces. La segunda parte tiene mucho ritmo narrativo, es muy lineal y bélica, pone al ser humano en situaciones límite y nos muestra que se puede reaccionar de diferente forma. La tercera parte, la del hospital, además de la tragedia aborda la reflexión de Briony, sobre su culpa, mostrando su valentía. También me ha gustado mucho el último tramo.
  • Me gustó mucho. Pensaba que ese tipo de escritura engolada era propio de la niña narradora que quería ser escritora. La parte de la guerra es muy dura, está tan bien narrada que te metes dentro totalmente. Me encanta la reflexión sobre el sentimiento de culpa. Lo que más logrado encuentro es el final. Tengo ganas de ver la película.
  • Me ha resultado muy pesada la primera parte, esas palabras rebuscadas, difíciles a veces, las frases largas y con rodeos... Entiendo que quería transmitir eso la escritora. Me resultaba pesado el que se volviera una y otra vez sobre una escena, y que no se avanzara. Cuando empecé la segunda parte, que me ha encantado, sentí que el estilo era una maravilla, la escritura se hace totalmente diferente, no hay capítulos y sin embargo la lectura no cansa para nada. Narra todo muy bien. En esta parte, a través de los recuerdos nos muestra el pasado, la cárcel, el amor... En la tercera parte vamos adivinando el desenlace, es muy crudo pero está muy bien descrito. El capítulo final lo encuentro sublime. Las descripciones son maravillosas. El final perfecto y la estructura muy bonita, muy trabajada. Creo que en la primera parte sobra mucha paja, el resto de la novela está muy bien.