El título: la protagonista Andrea, tras su paso por Barcelona dice: “Me marchaba ahora sin haber conocido nada de lo que confusamente esperaba: la vida en su plenitud, la alegría, el interés profundo, el amor. De la casa de la calle Aribau no me llevaba nada. Al menos, así creía yo entonces
Miguel Delibes en su artículo “Una interpretación de “Nada” dice: “Nada” es pesimista, pero no desesperanzada y señala como principal mérito de la novela: “la experiencia de incorporar al lector a la creación (…) y continúa: es, quizá el primer chispazo de renovación formal ofrecido por la novela española. Crear tipos vivos, he ahí el principal deber del novelista. Captar la esencia del hombre y apresarla entre las páginas de un libro es la misión del novelista... El arte narrativo reside antes que en la originalidad del tema y su importancia, en el don de ahondar en la trascendencia de lo aparentemente trivial sirviéndonos para ello de unos personajes humanos y consistentes... La universalidad estriba en ahondar en el hombre y acertar con su última diferencia...”
Retrato de
Crítica a burguesía catalana, que aparenta, pero pasa hambre. Relaciones viciadas de unas vidas rotas, obligadas a vivir en un espacio pequeño, encerradas. Novela pesimista en la que no hay un solo personaje que se salve. Son insulsos, grises, no tienen ilusiones, no son buenos, tal vez por la huella que la guerra ha dejado en todos ellos. Refleja muy bien atmósferas interiores y, a través de ellas, una época que debió ser muy gris. Los personajes quedan apenas esbozados, no sabemos muy bien porqué se comportan tal y como lo hacen, dejando al lector la tarea de completarlos. No hay reflexiones profundas, tal vez es uno de los peajes de la juventud de la autora (24 años).
- Me encanta, libro con gran calidad. Retrata la vida de Barcelona en la posguerra, una vida gris, triste (para las clases medias y bajas). Describe también muy bien el microcosmos de la familia de Andrea, que refleja lo que es la sociedad de ese momento. Es una casa triste, sucia y violenta. Cuando se vive en situaciones extremas aparecen comportamientos como los descritos. Es muy descriptivo, y llega porque nos relata lo que siente. Me parece un libro excepcional para la edad de la autora.
- Le reconozco el valor de buena novela, que está escrito bien, pero no me ha gustado. Resulta deprimente, depresivo, los personajes están todos desequilibrados, quizás sólo se salva la abuela y el niño. Tal vez en su momento esta novela tuvo su importancia, pero creo que deja todo sin desatar. Produce una sensación de desasosiego. Reconozco que los ambientes están muy bien descritos.
- He encontrado cosas que me han gustado y otras no. Me gusta cómo describe los estados de ánimo de los personajes, el ambiente de la posguerra para intuir cómo era la sociedad de la época. Lo hacemos a través de los personajes, personalidades que rayan en lo patológico, con unas relaciones degradadas. Hay una parte que veo poco real, y es la relación de Andrea con Ena, me suena falsa. Tal vez le falta saber qué hacer con esos buenos personajes y ambientes para crear una verdadera trama.
- Lo he leído varias veces en diferentes épocas. Me gusta la forma de escribir de la autora. Refleja muy bien la forma de ser de los personajes y la época. Hay poca trama, quizás por eso el título, no hay una progresión en la acción, algo que deba resolverse. La historia es sombría y los personajes esperpénticos e incluso irreales, rayando la patología.
- No sé qué decir, ha conseguido engancharme el estilo, hay algo en la novela que engancha, a pesar de que repela la atmósfera agobiante. Cada vez que me ponía a leer, en seguida me metía en la historia. Me gusta cómo retrata Barcelona, ciudad que conozco. Hace sentir a los personajes, sus desengaños, expectativas, y soledad. Creo que llega porque está muy bien escrita.
- La protagonista me decepciona porque no reacciona, no hace nada (título), por ejemplo ponerse a limpiar toda esa suciedad que inunda esa casa cutre y sucia. La lectura no deja indiferente y es muy agobiante.
- Es mi segunda lectura. La primera me gustó, y en esta me ha llamado la atención lo cuidado de su escritura, la autora sabía muy bien lo que nos quería transmitir y lo logra. Me ha quedado la esperanza del final, la protagonista sale a pesar de esa familia que tiene. Parece ser que hay notas autobiográficas de la autora.
- Lo he leído muy deprisa y me ha enganchado bastante. Lo había leído anteriormente pero no me acordaba de nada. Me gusta la descripción del tétrico ambiente de la casa, es verdad que consigue agobiarnos con esos personajes tan raros, que sabe transmitir la angustia y el horror de la violencia, y también el sentimiento de libertad de los paseos de Andrea por Barcelona. Retrata mejor a los personajes de la casa que a Ena, su amiga. Me ha extrañado el final.
- Me ha gustado mucho, sobretodo la primera parte: tenía las sensaciones de estar en esa casa cerrada, sentía el agobio, los olores, la angustia. El libro es como un viaje: llega, describe la opresión del momento, la casa, luego el ambiente universitario, pero al final se va, huye. Me han gustado mucho los personajes, aunque todos me caen fatal, los dibuja con facetas muy duras, pero luego, a cada uno, les añade alguna positiva, como para compensar. El final no me parece precipitado: se va al no encontrar lo que buscaba. Tiene mucho mérito escribir un libro así, una mujer tan joven en aquel momento. Las palabras de Andrea: “No me llevaba nada”.
- Lo leí hace tiempo, apasionadamente, ahora no. Creo que el mérito del libro es el saber transmitir ese rechazo ante una situación, que la lectura provoca. Lenguaje y escritura sencilla, consigue transmitir. Los personajes son grises, normal después de una guerra, parecen barojianos. Hay dos ambientes: el de la casa, claustrofóbico, parece un escenario de teatro; y el exterior de libertad. Hay como dos vidas, interior y exterior. Creo que el final es perfecto, se abre y cierra de la misma manera.
- Me parece un paréntesis de la vida de Andrea. Se le van las ilusiones que llevaba al llegar a la casa. Recordaba de una lectura anterior el ambiente tétrico y agobiante (la tía Angustias, sobretodo). También la relación de Román con Gloria. Me ha gustado mucho el contraste de la vida con la familia y la que lleva con los estudiantes. Los bohemios, que encargan a Andrea que se ocupe ella de los bocadillos. También los retratos de los personajes, trastocados, rotos tras la guerra. Es un personaje muy tierno la abuela. Que la narración sea en primera persona lo hace cercano. Hay momentos muy teatrales: por ejemplo cuando llegan las hijas y hablan con la madre.
- Era una segunda lectura, y he disfrutado. Es de los libros que he leído con apasionamiento. Creo que el tema principal son lo spersonajes: Andrea los va retratando en un ambiente gris y turbulento, llevándolos al límite y mostrándonos la condición humana. Es una historia narrada con mucha maestría, porque me ha hecho sentir como si estuviera delante de los personajes, en los lugares que describe. Quien no me encaja es Ena. Es un relato muy realista, y quizás incide en el contraste entre la escasez de unos y la abundancia de otros. El ambiente que se vive en la casa era el de la posguerra.
- Libro de los sencillos, que no cuesta leerlo, y que es literatura. Un libro que sabe transmitir, que atrapa, que tiene algo. Me parecía estar en los escenarios que describe, que retrata muy bien, pues veía con claridad cada escena. No pasan grandes cosas pero engancha.
- Mi tercera lectura. No me acordaba, no debe dejar nada. Entiendo que el relato lo hace la protagonista después de un tiempo. Es un recuerdo subjetivo (“así lo viví yo”). Es como si nos cogiera de la mano y nos llevara a los lugares, nos hace sentir las sensaciones, el hambre, los olores... Es un estilo muy directo y natural. Creo que lo mejor es la descripción, me encantan las personificaciones y comparaciones que usa. Encuentra el desequilibrio que la guerra ha dejado, con esa galería de personajes que no saben adaptarse a una situación horrorosa.
- Creo que se ha dicho casi todo. Novela metódica, fácil, buenas descripciones, que engancha a pesar de dar la sensación de que no pasa nada. Pero nada representa mucho: la sociedad de ese momento, el vacío de Andrea al no sentirse querida. Sabe colocar los adjetivos exactos para que el lector se sienta agobiado. Lo hace utilizando un lenguaje poético y con belleza plástica, que es lo que le da al libro más de lo que parece. Es literatura existencialista.
- La leí hace mucho y no me acuerdo de nada. Hay que pensar que se escribe en 1944, poco después de la guerra, que apenas hay escritores en España en ese momento, y tiene gran mérito el que una mujer escribiera en ese momento un libro así.
- Tampoco recordaba nada de una lectura anterior. Quizás porque no hay ningún personaje con el que identificarse. Es verdad que te hace sentir lo que lees: por ejemplo cuando narra los dolores de cabeza, que pareces sentirlos tú. Me gustan las descripciones que te transportan a los escenarios. Me llaman la atención el personaje positivo de la abuela y el falso de Ena. El final me parece un poco irreal, el hecho de terminar bien tras tanta desgracia y agobio.
- No voy a decir nada, ya que lo habéis dicho todo. No me ha enganchado y creo que si los lectores no recuerdan el libro de lecturas anteriores, por algo será.

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