Copio artículo aparecido en "El Cultural" el 17-01-08.
http://www.elcultural.es/Historico_articulo.asp?c=22185
Una dirección para escuchar a Espido:
http://www.conoceralautor.com/1/1_2.asp?id=29
y su página personal:
http://www.clubcultura.com/clubliteratura/clubescritores/espidoweb/obra_soria.htm
.
Espido Freire:
“Si tuviera que casarme por conveniencia con un escritor español, elegiría a Pérez-Reverte... ¿Vale Viggo Mortensen?”
|
|
|
Espido Freire, por Gusi Bejer |
Espido Freire (Bilbao, 1974) se ha atrevido en su última novela, Soria Moria (Algaida, premio Ateneo de Sevilla), con una historia de amores imposibles ambientada en las Canarias de principios del siglo XX. Precoz en casi todo (sigue siendo la más joven ganadora del premio Planeta y ahora lo es del Ateneo), demuestra aquí por qué sus amigos la apodaron Dama de Hierro.
Pregunta: ¿Alguna vez le hubiera gustado refugiarse en Soria Moria, a salvo de la muerte y el dolor?
Respuesta: Sí, como casi todo el mundo, en la adolescencia, cuando da la sensación de que la vida fuera un lugar horrendo y todos estu- vieran contra mí, y por falta de madurez, o de poder, no pudiera hacer nada. Luego no, eso ya pasó cuando me convertí en adulta y pude evitar o cambiar lo que me molestaba.
P: ¿Ni siquiera ante críticas hostiles o comentarios malintencionados?
R: Un comentario malintencionado define mejor a quien lo expresa que a quien alcanza. Y respecto a las críticas, si son a mi trabajo, no se dirigen a mí como ser humano, y si son a mi persona, ¿a quién le importan?
P: ¿Por qué eligió las Islas Canarias y 1913?
R: Casualidad y obsesión. Pensaba ubicarlo en Suiza hasta que descubrí la importancia de las colonias extranjeras en Canarias. Y respecto a la época, me interesa desde hace muchos años, y con mucha fuerza.
P: ¿Qué le debe la novela a Jane Austen?
R: Es muy difícil imaginar la literatura contemporánea sin Jane Austen... pero ella era más optimista, más luminosa. Era una sociedad que creía en la educación, la razón y el progreso. Nosotros hemos visto a dónde nos lleva ese progreso.
P: ¿Y usted como escritora?
R: Lo mismo que a cualquiera de mis clásicos preferidos: psicología del personaje, estructura...
P: ¿Qué le ha hecho no ser tan dócil como Dolores, la protagonista, en la literatura y en la vida?
R: Imagino que no tener una madre como Dolores... y haber nacido en una época en la que yo puedo heredar, trabajar, votar, e incluso elegir si quiero tener hijos y cuándo. Son hitos que Dolores no vio.
P: De haber vivido en esa época, y si hubiese tenido que aceptar un matrimonio de conveniencia, ¿con qué escritor actual se hubiese resignado antes?
R: Conste que lo haría sabiendo que sería un desastre... El problema está en que los que se me ocurren están felizmente casados... De los extranjeros, Emmanuelle Carrère sería una buena posibilidad. De los nacionales, Gonzalo Garcés. O Pérez Reverte. Es un hombre de acción, sería una vida interesante. ¿Vale Viggo Mortensen? Es poeta...
P: ¿Y con qué editor?
P: Elegiría el convento. Carmelita. Descalza. En la familia hay tradición.
P: ¿Algún crítico ?
R: No creo que mis padres los consideraran un buen partido... Creo que les pagan muy poco.
P: Dice Cecily, la madre de Dolores, que “nunca serás admirada si lo que te mueve es despertar admiración”. ¿También en literatura?
P: En literatura, en ocasiones, el personaje funciona. Al público le deslumbran los despliegues de ego... Y luego está la casualidad. Yo creo que, de todas maneras, la admiración es aleatoria, y muy perecedera. No me fío demasiado de ella.
P: ¿Para cuándo un nuevo libro de poesia?
R: Habrá que esperar... posiblemente bastante.
P: ¿Y para la continuación de Mileuristas?
R: Esta primavera. Marzo, creo.
P: Por cierto, ¿qué consejo le daría a un joven mileurista que quisiera ser escritor?
R: Paciencia, constancia y formación. No suena muy romántico, pero a mí me ha funcionado.
P: ¿Por qué la apodaron “Dama de Hierro” en la Universidad?
R: Porque era muy extrema. Pese a mi apariencia algo lánguida, me decían que era capaz de hacer más cosas que nadie, más rápido y durante más tiempo. Imagino que tendría otros menos elogiosos, no me gustaba pasar desapercibida y supongo que provocaría ciertas reacciones, pero sólo tengo noticia de ése, que inventaron mis amigos.
P: ¿Sigue siéndolo cuando recibe una crítica?
R: Es que no todas las críticas son iguales. Hay que tomarlas como de quién vienen... algunas son interesa- das, otras, llamadas de atención, otras anónimas, especialmente las que llegan por internet, webs, foros... y por lo tanto, no deberían tomarse en cuenta, aunque pinchen. El anonimato siempre es cobarde. A veces resultan absurdas, o tan venenosas que me pregunto qué removeré en esa persona. Respecto a las literarias, no tengo motivos para quejarme, además, son herramientas múy útiles.
P: ¿Y en sus cursos de literatura?
R: No, soy estricta, pero no creo que pueda haber queja de mi labor como profesora. Otra cosa es que caiga mejor o peor. Tampoco a mí todos los alumnos me gustan de igual manera.
P: Las protagonistas de Soria Moria viven en un mundo muy hipócrita...¿hemos mejorado lo suficiente?
R: No. Se mire por donde se mire.
P: ¿Qué mentira le resulta intolerable?
R: Las que ocultan la falta de amor.
P: ¿Y en lo literario?
R: No me gusta que se le ofrezcan historias mascadas al lector. Quizás tenga más que ver con la hipocresía...
Nuria AZANCOT


22 may 2008 | 10:52 PM
Soria Moria es un lugar legendario de la mitología escandinava donde el tiempo no corre y la gente no se muere o algo así. El planteamiento promete, pero Espido Freire espera más de cien páginas para mencionar tal lugar, y luego no lo desarrolla. Ese es el tono general de la novela: una idea por desarrollar, una idea que se queda en eso, en apunte, en esquema...
Ya había leído alguna novela de la joven escritora vasca, y en todos esos casos me había aburrido un poco, la verdad. "Diabolus in musica" no me parece nada del otro mundo; "Nos espera la noche", hice lo que pude para llegar a la mitad, lo juro... Soria Moria me atrajo en principio por el tema, la huida a un mundo imaginario, que me recordaba a una de mis películas favoritas "Criaturas Celestiales". Pero nada que ver.
Lo primero que llama la atención de la novela de Espido es su "anglosajonismo" declarado. Todo en ella es frío como un témpano, falto de pasión, incluso para narrar hechos graves como la muerte de una niña. Vale, son ingleses los protagonistas, pero los ingleses también tienen sangre en las venas, y más si son adolescentes. La frialdad más bien está en la escritura.
El tema principal de la novela es el de la pérdida de las ilusiones y fantasías de la adolescencia, y del tránsito a la edad adulta, que en este caso sucede a edades muy tempranas, apenas dejada atrás la niñez, y mediante las maquinaciones realizadas por las madres de las jóvenes protagonistas para casarlas con chicos adecuados. No es ocioso que nos venga a la memoria la narrativa de Jane Austen, sobre la cual ha escrito la autora un ensayo, si mal no recuerdo; a mí también, por la intención y por el tono, me ha recordado a "Las Olas" de Virginia Woolf. Hay algunas similitudes también por el argumento, un grupo de amigos, la guerra, muertes en la flor de la vida, amoríos...
Pese a lo que parezca los personajes no están muy descritos, ni desarrollados. El ambiente es casi cien por cien femenino, en consonancia con el tema. Los hombres que aparecen están como difuminados, en distancia, incluso los amigos y pretendientes. La trama se mueve más bien en la amistad, rivalidad y competencia de esas niñas, incitadas por sus madres, que les inculcan ideas malvadas sobre la caza de marido.
Es curioso que la autora haya querido situar la acción en las Islas Canarias, pero en una colonia de británicos, que llevan consigo sus tradiciones, formas, manías, etc, y no se mezclan con los nativos (como hacen siempre los británicos por otra parte). Podría ser una insinuación o metáfora de una cierta condición de islas paradisíacas o de Jardín de las Hespérides (que los antiguos situaban en esa zona), otra forma de hablar de esa Soria Moria, donde los protagonistas viven aventuras galantes y de combates caballerescos.
La novela me ha parecido algo sosa, y escasa de contenido, poco desarrollada, con personajes poco vitales, con diálogos increíblemente forzados y poco creíbles en chicas de esas edades, demasiado literarios, muy descafeinada, a pesar de que las intenciones y los propósitos son buenos. Sinceramente, no creo que quede en la historia de la Literatura porque no destaca por nada en concreto. Curioso que haya que decir esto de una novela galardonada con un importante premio literario... (XXXIX PREMIO ATENEO DE SEVILLA DE NOVELA)
22 may 2008 | 11:35 PM
El comentario anterior se puede leer en:
http://reginairae.blogcindario.com/2008/01/00469-soria-moria-de-e...
Anónimo literario podría haber citado la fuente. Coincido bastante con la crítica.
22 may 2008 | 11:40 PM
JO ,QUE RAPIDO ,SALUDOS Y NOS VEMOS MAÑANA, ANTONIO RAYA SE DESPIDE
23 may 2008 | 11:58 PM
La novela retrata unos personajes faltos de humanidad , frios y huecos. Una vez pasados los años, y desde la madurez , no demuestran un ápice de reflexión.
¿Y la rebeldía de la adolescencia? ¿y el sentimiento amoroso? ¿se pueden esconder bajo las normas sociales por muy rígidas que sean?
Creo que la novela adolece de realidad.
Falto de descripciones que te introduzcan en ese paisaje que la autora desea reflejar, su redacción resulta seca, fría y gris, en algunos momentos parece que las estructuras gramaticales están construidas de forma rebuscada, sin embargo el cuerpo de la historia funciona mejor. El recurso que utiliza la autora, en los primeros capítulos, puede seducir a sus posibles lectores. Lectores que encontrarán una historia que no permite momentos de emoción. Más bien una sensación de desagrado permanente.
Es una pena que con ingredientes como la guerra, la adolescencia, el amor, las rigideces sociales... el resultado de la receta sea un plato tan (como decimos en mi pueblo) "desustanciado".