Fotos de A. Raya.

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El día de Santiago celebramos la Tertulia de Verano en la Buhardilla. Como en ocasiones anteriores las anfitrionas nos sorprendieron con la ambientación y decoración. Uno ya sabe que cuando llega al portal y ve el cartel anunciador, ha de subir unas escaleras en la que encontrará algo relacionado con el libro. Más arriba está la Buhardilla, que es casi un museo etnológico. Es fácil allí viajar al pasado contemplando lo expuesto, evocar tiempos lejanos... Es un buen marco para mantener una tertulia. Pero además ahí estaba la música como bienvenida, y un cartel impresionante anunciando el contenido de la obra sobre la que íbamos a hablar. Tras los saludos y comentarios sobre los lugares visitados en las vacaciones, comenzamos el debate sobre un libro que no convenció a todos. Tiempo de vacaciones no es sinónimo de más tiempo para leer, y hubo quien no se lo había terminado. La mayoría disfrutó con la lectura de un clásico (casi nunca fallan).

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Estos fueron los comentarios de la primera ronda.

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  • Me ha gustado mucho. Al principio se me hacía lento, se entretiene introduciendo personajes como si fuera una obra de teatro. Me ha recordado a algunos personajes de la actualidad, nuevos ricos, que no saben manejar sus vidas, su suerte. Me han gustado las descripciones, que retratan muy bien y con detalle los ambientes.
  • La había leído a los 16 años, y guardaba el recuerdo de una Venus muy bella. Me ha resultado muy grata la relectura, creo que en la ocasión anterior me perdí bastantes cosas del contenido. Al principio me parecía lento, pero una vez dentro de la historia es genial, muy avanzado para le época en que fue escrito, sorprendente. El personaje de Naná es muy contradictorio, retrata la hipocresía de la alta sociedad. Me ha encantado, creo que está muy bien escrito. Hay capítulos que parecen auténticas escenas de teatro.
  • Tiene el sello de los clásicos, describe con minuciosidad escenas que casi vemos. Son espectaculares las descripciones de las grandes aglomeraciones de personas: en el teatro, en las carreras de caballos... Esa minuciosidad en la descripción hace perderse en ocasiones. El autor se muestra frío: al narrar lo que sucede no toma partido, es el sello del naturalismo, que va más allá del realismo.
  • Para mí fatal, he leído una tercera parte.
  • Lo había leído hace tiempo, me encantan los clásicos franceses. Me parece un poco melodrama. Los capítulos resultan muy divertidos. El autor quiere reflejar que la lujuria no conduce a nada bueno. También quedan muy bien reflejada la hipocresía social y la falta de ética. En la novela no se salva nadie, los personajes son muy reales. Me gusta el de Naná, tan primario, que sólo responde a los estímulos inmediatos, no planifica nada, vive el momento. Creo que Zola era un moralista terrible, y que trata de reflejar una sociedad sin solución. No me extraña nada que sus libros fueran muy leídos, pues tienen de todo: sexo, violencia, intriga... Me ha encantado, me ha parecido muy divertido. No me gusta el final.
  • He perdido los papeles (donde apunté), y por eso me olvidaré de comentar aspectos. Es una buena novela, y Zola un gran novelista. Me gusta el estilo, que no es rebuscado, cuenta las cosas tal y como son, se nota que tenía don para hacerlo. La estructura es sencilla: introducción, nudo y desenlace, pero es una novela río, que se lee de un tirón. La historia me parece muy folletinesca. Creo que tiene una doble lectura, pues en el fondo nos está haciendo una crítica social muy dura en la que viene a decir que todos somos iguales. Me parece exagerado que una mujer, sólo con su belleza, sea capaz de hacer tantos estragos, pues ni era culta ni inteligente. Escribe sin pelos en la lengua, lo que para su época debió de ser devastador. No sé si con el final quiere castigar a Naná o demostrar que ante la muerte quedamos desnudos...
  • Lo había leído hace unos años y me había gustado mucho. Cuando empecé esta vez, no me acordaba: ese inicio en el que aparecen tantos personajes, sin acción, lento y largo, me sorprendió. Puede parecer un folletín, por el tema, pero Zola sabe hacer del libro una obra maestra. Critica la sociedad hipócrita de su tiempo y reflexiona sobre los cambios que se pueden producir en las personas según las circunstancias. Veo un poco exagerado el tema de los amantes, tantos a la vez... El final me ha gustado mucho, no así el personaje de Naná, con poca cabeza.
  • He leído los tres primeros capítulos y el último. Me agobiaba tanto personaje y no he contactado con la obra, tal vez debido a la letra demasiado pequeña de mi ejemplar.
  • Me ha gustado, pero me ha costado leerlo, lo he sudado. Lo que me costó fue entrar. Naná se va degradando a lo largo de la novela. A mí me parece que está loca perdida. Tiene un hijo al que no hace ningún caso, era una ninfómana. Es más dramático que gracioso. No me ha parecido una buena lectura para el verano.
  • Me he quedado en el tercer capítulo. No tenía tiempo para leer, de otra forma lo hubiera acabado.
  • Creo que se ha dicho casi todo lo que podía decir. A mí también me costó al principio, con tanto personaje. Cuando empiezan las escenas de la casa de campo, me empezó a gustar. Como se ha dicho es una crítica social dura.