Afganistán como escenario principal de una historia de amistad. A través de las páginas de “Cometas en el cielo” recordaremos los últimos años de un país convulso en el que sus gentes siguen amando y odiando. Amir y Hassan son dos amigos inseparables, pero un día algo sucede. Amir escribe la historia pasados los años. Es casi toda una vida tratando de expiar un pecado que cometió siendo niño.
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Sobre la película:
http://www.youtube.com/watch?v=8IDO18mVqPo
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Opiniones en la primera ronda:
- Ha sido una gozada, me enganchó desde la primera frase. Es una conmovedora historia que te mantiene en vilo desde el inicio. Hay dramatismo y ternura hasta hacer saltar las lágrimas. Ensalza la amistad. Me ha gustado para descubrir Afganistán a través de los olores, sabores y texturas que salpican la historia. Me gusta el uso que hace del lenguaje, el uso de la primera persona y los monólogos nos hace identificarnos con el narrador. Me gusta la estructura circular. Me ha recordado “Expiación”.
- La historia me ha parecido conmovedora. Me ha emocionado hasta en los momentos más sencillos. Es muy dura desde el principio. Libro extenso, se lee fácilmente porque atrapa. El sentimiento de culpa del protagonista se te mete dentro y deseas que lo expíe. El relato marca tres partes y la del medio hace de puente para unir y completar las otras dos. La primera y segunda son muy lineales. La tercera adquiere un ritmo más rápido y usa más recursos literarios, como el anunciar lo que después narrará. Historia muy bien contada.
- Me ha impactado, me ha atrapado, no lo podía dejar. Tal vez por la emotividad. Creo que me ha dejado mucho poso. No me he identificado con ningún personaje, pero es de los libros que me dejarán huella. Es un libro que regalaré a un buen amigo. Empieza en primera persona, y la primera página anuncia todo el libro. Hay momentos en los que utiliza la tercera persona, como para distanciarse de la dureza del relato. Es una narración sencilla y bella, poética. Hay muchos temas que me han llegado: relaciones padre-hijo, amistad… Me gusta cómo tarta a la mujer y el aspecto de Amir escritor.
- Un relato muy bonito, en un marco del que hemos oído y visto mucho en los medios de comunicación, lejano. La novela nos habla de sentimientos, de tolerancia, de intransigencia, de seres lejanos y próximos al mismo tiempo. Una sociedad distinta de la nuestra. La historia es emocionante y tierna, mantiene la tensión narrativa. Parece un poco desigual, la primera parte la veo real, la segunda y tercera un poco novelescas, se da una serie de casualidades tal que me parece que se le ha ido la mano. He disfrutado leyendo.
- La primera parte evoca un oriente lejano. Luego la segunda parece autobiográfica, con las relaciones padre-hijo, en un trasfondo que me gusta.
- He disfrutado leyendo. Es una historia muy conmovedora, y vives lo que cuenta, tanto las escenas duras como las emotivas. Me ha gustado además porque acerca una sociedad lejana y exótica que no conocía y por las relaciones entre los protagonistas. Me gusta que termine bien. Había leído “Mil soles espléndidos” y estaba muy sensible. Esa frase: “Escribe sobre nuestro país” es lo que hace, aunque el protagonista dice que no es de ese tipo de escritores.
- Una historia conmovedora, de la relación padres-hijos varones, que relata al mismo tiempo la historia de Afganistán. Me gusta mucho cómo está escrito, la suavidad, el número de personajes… También me quedo con la primera parte. Es verdad que la parte final chirría un poco, al llevar a ese extremo la expiación de la culpa.
- Ya la primera frase me gustó, y así hasta terminar el libro. Leía y quería seguir para saber el final. Me ha descubierto una realidad tremenda. La historia de una verdadera amistad con la que he disfrutado.
- Libro entrañable, delicioso y duro a la vez. Una trama muy bien construida, con una prosa limpia y fácil. Atrapa desde el inicio y mantiene un ritmo a lo largo de todo el relato. Hay momentos muy duros, pero el autor no se recrea en ellos, los contrasta con momentos de humanidad y nobleza. Combina el relato en tercera persona con los monólogos del protagonista narrador. No se queda sólo en la trama, con el libro es como si viajáramos y conociéramos costumbres y gentes de un país lejano. Me ha sorprendido la calidad de libro para ser obra primeriza. Presenta a la mujer con una mirada que la enaltece. Libro para regalar.
- Me ha parecido emotivo, es un libro que se lee con el corazón. No sé si será una joya literaria, pero apunta muy bien en lo afectivo, y está escrito con corrección. Me gustan los pasajes de la lucha de cometas, tienen mucha calidad a pesar de la dificultad. Narrado en primera persona, el capítulo primero da la clave de todo el libro. Aborda el tema de la cobardía y la posibilidad de redimirse. La historia está muy bien narrada, de forma lineal y sorprendente a la vez. Las piezas de la historia son muchas y encajan como en un puzzle, la estructura está muy bien pensada. Me parece muy bueno el final, la compenetración de dos personas, como si fueran en el mismo barco, es muy poético. Es un libro de valores. Como telón de fondo la guerra, mal supremo. El racismo, la intolerancia, la burocracia, el mirar a otro lado. Como valores la amistad, el sentimiento de culpa, la familia, la posibilidad de expiación, el poder de la lectura…
- A mí me han llegado a decepcionar la segunda y tercera partes. La primera me ha gustado, por dar a conocer una realidad y momentos estupendos, como el cuento primero de Amir, las cartas… La segunda la veo tal y como se ha dicho como un puente, y la tercera chirría y es muy cinematográfica, lo que estropea la novela.
- Me ha encantado leerla. Me hubiera gustado escuchar la voz de Hassan como contrapunto. Hay notas autobiográficas en lo narrado. Me han encantado las escenas de las cometas, y lo que más el trasfondo histórico, más que la historia en sí, ya que a mí me gusta la novela histórica. Libro que hace pensar, entre otras cosas que las personas necesitan ilusión por vivir dignamente y ser felices.
- ¡Qué bien vivimos! El otro día comí con los amigos un arroz con conejo. Al final, con los cafés, alguien sacó un tubo de leche condensada. Este libro es la leche condensada. Me encanta, pero puedo tomar poca porque me empalaga. ¿Cuánta puedo comer? Poca, te engancha pero cansa, quizás una vez al año… Es un libro bien intencionado, peliculero, con cometas, castas, rebuscado y previsible a la vez. Desde el principio sabía el final, no sabía cómo lo plantearía, pero lo sabía. Lo narrado me resultaba cercano por lo que conozco a través de los medios de comunicación. En cuanto a los temas, el de la fidelidad quizá tratado en exceso. Hay personajes interesantes. Me ha hecho gracia cómo aborda el tema de la culpa. Hay imágenes literarias bien traídas.
- Para mí este libro es una joya por cómo te engancha, por la sencillez y al mismo tiempo la claridad con a que ves las escenas. Las tres partes que se han nombrado estructuran muy bien el relato. Describe muy bien esa dura realidad actual en Afganistán. Los temas del libro son la amistad, la hipocresía, la cobardía, ambientados en un momento histórico. Me ha encantado.
- Había leído “Mil soles espléndidos” y me gustó. Pero también me parece que la mejor es la primera parte. Valora la amistad al mismo tiempo que refleja muy bien la cobardía. Me da pena el personaje de Hassan, un ser considerado inferior tremendamente fiel. Para pensar en las sociedades de clases. A partir de la huída, creo que flojea. En América no ocurren grandes acontecimientos, sólo el remordimiento que le persigue. La tercera, como se ha dicho, es peliculera. Hace ver los estragos de la guerra. Libro que me ha gustado y que no olvidaré.

12 nov 2008 | 10:24 PM
Más sobre “Cometas en el cielo”
En ocasiones leemos novelas en las que el autor astutamente mezcla unos cuantos ingredientes que imagina del gusto del lector que así encontrará el final deseado para unos personajes con los que se identifica, aunque en la lógica de la historia ese final sea de difícil encaje. Es un recurso que disminuye el valor de la novela y hace que suene falsa, habitual en los fabricantes de best sellers, y si el lector se da cuenta de la maniobra, se siente engañado.
Cierto que, puesto que es una invención humana, en una novela, puede pasar cualquier cosa por disparatada que sea,(argumento esgrimido en la tertulia para justificar este tipo de licencias) pero el valor de la historia será tanto mayor cuanto más respete el autor la lógica interna de la misma, cosa que no se suele dar, por poner un ejemplo, en los folletines, donde tras sufrimientos tremendos, la desgraciada protagonista alcanza el happy end, mientras que el malvado o malvados, habitualmente poderosos, resultan castigados, para gozo de los lectores.
No voy a decir que “Cometas en el cielo” sea un caso claro de lo dicho, al menos no en su totalidad. Tiene una buena primera parte en la que todo resulta creíble. Los protagonistas tienen profundidad, y la relación entre padre e hijo, así como los sentimientos contradictorios de baba y Amir están muy bien descritos. Hay en ella ternura y emoción en su justa medida, y está bella y delicadamente narrada. Es verdad que Asser parece la personificación del mal, ahí no hay claroscuros, pero admitamos que los malvados existen, y al fin y al cabo es un personaje secundario en el que no se profundiza.
Sin embargo, en la tercera parte de la novela, el autor se da un buen festín de todos esos defectos que anteriormente mencionaba: Hassan resulta vengado por su hijo, que por cierto es un as del tiragomas (en eso había salido al padre) y, mira por dónde, le encaja una oportunísima bolita de acero justo en el ojo al malo malísimo Asser, que, también casualmente, es el jefe de los talibán, y no contento con haber sodomizado al padre, sodomiza también al hijo (sólo le falta el Espiritu Santo). Además Amir se redime con esa superpaliza que Asser le propina (que, vaya por Dios, le deja el labio tan leporino como a su hermanastro) y la posterior adopción del niño.
Todo ese conjunto resulta de difícil digestión. Claro que da satisfacción a los fans de Amir y Hassan, pero, no nos engañemos: poco tiene que ver con el supuesto realismo de la historia.
13 nov 2008 | 08:44 AM
Se podrá decir más alto, pero no más claro.