Ambigua, decadente, neopagana, amena, filosófica, lineal, honda, El retrato de Dorian Gary admite la lectura más inocente y también la más perversa, porque Oscar Wilde era ambas cosas. En el famoso prefacio de esta rara, vivísima, acertadísima novela, Wilde asumía en una frase todas las contradicciones, las facetas, todos los múltiples prismas que en a novela existen: "Los escogidos son aquellos para quienes las cosas bellas sólo significan Belleza". Que el bienvenido y venturoso nuevo lector no lo pierda de vista. Tiene alto placer entre sus manos. Un talento bondadoso y subversivo".

                        (Luís Antonio de Villena)

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OPINIONES EXPRESADAS EN LA "PRIMERA RONDA"

  • Reflexión sobre el paso del tiempo: el cuadro es como el espejo en el que nos miramos diariamente y ante el cual no percibimos ese paso. Sin embargo el tiempo nos transforma, y lo que hacemos nos va marcando psíquica y físicamente. Los personajes son masculinos, un triángulo (Dorian, Lord Henry y Basil) que llevan el peso de la obra, sobre todo Lord Henry, que anima y da chispa como motor de la acción. Los diálogos, inteligentes y densos, son como un juego de esgrima delicado y cruel a la vez. Las descripciones son muy efectivas, con trazos fuertes y certeros. Personajes desorientados que han perdido el norte de sus vidas, que lo buscan en el placer y que al final acaban en el abismo. Una frase: "Todos llevamos dentro el cielo y el infierno"
  • Lo había leído hace años y no recordaba casi nada. Ahora me ha decepcionado: muchas vueltas a las mismas cosas para llegar siempre a lo mismo. Reconozco que está bien escrito, pero me he aburrido.
  • No lo había leído. Tiene un sabor muy especial, es exquisito. El tono me había atrapado y me dio pena llegar al final, me había hecho el paladar a esa forma de escribir. Es la eterna historia de querer ser joven, de vender el alma al diablo. Es en este caso muy original, el cuadro como reflejo del alma. Siendo interesante la historia, me gustan los diálogos, son excepcionales, llenos de agudeza, ingenio y frescura. Repasan multitud de temas. Los tres personajes protagonistas me han parecido interesantes y bien dibujados. Lord Henry es el que más me ha gustado, con su cinismo pone en solfa la sociedad de la época. Aunque se hace antipático, como inductor de Dorian, es el alma del libro. Dorian es un personaje muy actual, refleja los efectos funestos del culto al cuerpo, a la imagen. Basil es el personaje débil, enamorado de Dorian se convierte en su víctima. Todo el libro se desarrolla en un ambiente finísimo y con gran poder de evocación. En este aspecto nunca había leído algo parecido.
  • Lo leí hace años y me extraña cómo pude pasar esa primera parte tan filosófica. En esta segunda ocasión me ha gustado mucho, sobre todo el tema central del paso del tiempo. También cuando habla del arte en general y de la pintura en particular, la idea de que una buena pintura refleja el mundo interior del artista. Aborda el tema de la venta del alma, un tema perturbador. Me gusta el contrapunto entre los personajes de Henry y Basil. Creo que en realidad una persona no puede dejarse influir tanto por otra si no hay de antemano una predisposición interior. Describe muy bien la banalidad de las clases altas. En su época debió ser un revulsivo el libro, esa idea de la satisfacción de los deseos de forma inmediata. Hay un ritmo teatral que se manifiesta de forma clara en los diálogos.
  • Fácil de leer. Me ha costado el largo capítulo XI. Me parece un tema muy actual. No me ha sorprendido el final, pues  me imaginaba lo que sucedería.
  • Temas: la homosexualidad, claramente expresada en los sentimientos de los protagonistas; una relación esquizoide de Dorian con el cuadro; crítica de la sociedad de la época victoriana... contiene elementos biográficos. Describe esa sociedad misógina y viciosa ante la que plantea un nuevo hedonismo. Creo que es un libro para leer despacio, con muchas frases que comentar, propone reflexiones constantemente. Me llama la atención que mencione tanto la psicología ya en aquella época. Libro espeso.
  • Novela intensa, muy bien estructurada, de ritmo circular, que mezcla realidad y ficción y que nos hace reflexionar sobre el bien y el mal. Como se ha dicho, retrato de la época. Coincido también en la pesadez del capítulo XI. El resto es muy interesante. Los diálogos son frescos, agudos, perspicaces, personajes memorables que dan para hablar mucho de ellos.
  • Me han gustado la originalidad del tema y las descripciones. Me parecía estar contemplando una obra de teatro. El final me creaba inquietud, a pesar de intuirlo. Me ha hecho reflexionar sobre el ideal de la eterna juventud y en algunos personajes actuales (Isabel Preysler). Es por eso de enorme actualidad. Me alteraba la opinión que aparece sobre las mujeres.
  • Lo he leído bien, me gustó más la primera parte. La trama es muy original y creo que está muy bien escrito. Los diálogos están muy bien. Las descripciones de  aquella sociedad tan hipócrita están muy bien, tanto que fatiga. Dorian buscaba el placer por el placer, sin tener en cuenta la moral. La segunda parte ya no me ha gustado tanto.
  • Lo he leído a gusto. Coincido con lo dicho, te imaginas muy bien las escenas pues describe con gran maestría. El lujo que describe te transporta a los escenarios. El libro tiene muchos pasajes autobiográficos. La trama puede ser previsible pero sabe mantener muy bien la tensión durante todo el texto. Dorian era un narcisista. Merece la pena la lectura por todo su contenido filosófico.
  • Hacía mucho que lo quería leer y lo he tenido que hacer con demasiada rapidez, siendo un libro para leer con calma, con frases para reflexionar y diálogos muy ricos. Es lo bueno. Pero hay algo en la novela que me desagrada. Quizás el que no haya ningún personaje que la salve. Te sientes por eso fuera del libro al no identificarte con nadie. Lord Henry es interesante pero frío. Basil tampoco... Dorian empieza  como adolescente, pero ya en su relación con Sybil se ve el inicio de su degradación. Esa falta de identificación te hace perder interés. Transmite angustia el personaje que en busca de placer siempre siente un miedo interior. Contiene muchas citas y frases conocidas.
  • Tiene muchas cosas que me han gustado. Puede ser considerada como metáfora de que el hombre muestra su lado claro a los demás y guarda en su interior, oculto, el oscuro. Refleja la degradación del ser humano. El protagonista elude su responsabilidad y acaba matando su conciencia (el cuadro). Me gusta la capacidad del autor de sugerir sin dar datos escabrosos: todo está sugerido, nos lo podemos imaginar. El tema no es original, pues había sido abordado con anterioridad en numerosas ocasiones. La prosa es brillante, con un vocabulario muy rico, con adjetivos que nunca había visto. Creo que esa brillantez del lenguaje lastra la novela. La historia me ha gustado mucho, y nos viene a decir que "nuestra vida depende de de un montón de pequeñas cosas".
  • Espero que la degradación mía sea física y no moral. Me recordaba la lectura haber visto una obra de teatro sobre ella hace tiempo. El protagonista se hace empalagoso por perfecto. Es entretenida  pero no deja buen sabor.
  • También lo he leído demasiado rápido. Me apetecía pararme porque me encantaba, he disfrutado mucho con los diálogos. A mí no me parece previsible nada de lo que ocurre. Es cierto que quitaría el capítulo XI. La búsqueda del placer ha existido siempre. Creo que lo volveré a leer más despacio.