Hoy hemos salido de excursión con los alumnos de 5º. Hemos estado en Bolea, Loarre y Riglos. Las tres visitas se complementan y son entretenidas, además, las guías de la Colegiata y el castillo lo han hecho muy bien, han sabido ponerse al nivel de los alumnos que han escuchado atentamente las explicaciones. De la Colegiata de Bolea llama la atención el espléndido retablo de su altar mayor. Construida entre 1541 y 1559 por Pedro de Irazábal, tiene planta de salón y está inspirada en la Seo de Zaragoza y en la Catedral de Barbastro. El retablo mayor es anterior, de 1490-1503, y pertenecía al templo precedente. Pintura y talla configuran una obra excepcional y muy bien conservada, en las pinturas se ven influencias de las pinturas flamenca e italiana. De la primera el uso de colores rojo y verde, y de la segunda el uso de la perspectiva en escenas con edificios. No se ha hallado documentación sobre el autor de las pinturas, al que se denomina por ello Maestro de Bolea.

En el Castillo de Loarre he recordado el cuento "Un fantasma en la foto", de Antón Castro, incluido en "Fotografías veladas". He estado calculando dónde habría colocado la cámara Patricio Julve para captar al fantasma.