Esta tarde he estado en la conferencia que con el título "La justicia contra el vencido. El Tribunal de Responsabilidades Políticas en Huesca", daba Elena Franco Lanao, hija de Mariló, compañera de tertulia. Estaba incluida en el ciclo "La Historia Amarga (II)", organizado por el Área de Cultura del Ayuntamiento de Barbastro.

Ha sido una conferencia brillante, amena, y dictada con una voz convincente y entusiasta. La ha presentado Joaquín Col, una presentación que Elena ha agradecido con palabras emocionadas cuando ha recordado la amistad que le unía a su padre. Elena Franco publicó en 2005 el libro "Denuncias y Represión, años de posguerra. El Tribunal de Responsabiliodades Políticas en Huesca" (IEA), y es en su contenido en el que ha basado su charla.

El estado franquista legitimó el ejercicio de una represión económica que es tal vez menos conocida que la represión física sobre las personas. De los fusilamientos y cárceles se ha escrito mucho, pero de la labor represiva en el aspecto económico, sobre los no afectos al régimen, apenas se ha investigado. El estado franquista la puso en marcha para castigar a sus enemigos a base de multas, confiscaciones y embargos, además de la humillación que el procesamiento suponía. La guerra seguirá marcando la sociedad una vez terminada, señalando a cada uno dónde estaba. La Ley de Responsabilidades Políticas, promulgada en 1939, tenía un carácter retroactivo: se juzgaban hechos acontecidos con anterioridad a su promulgación, y se persiguió a quienes se habían limitado a seguir la legislación vigente previa. Cuando había alguna denuncia se solicitaban informes al cura, al alcalde y a la guardia civil de la localidad para adjuntarlos al expediente.

Elena Franco tuvo la suerte de poder acceder a los archivos encontrados en un sótano en el año 1999, que contenían 1525 expedientes de Responsabilidad Política de Huesca. Y a algunos de ellos nos hemos podido asomar a través de las fotografías que nos ha presentado. Esa ejemplarización en personas conocidas ha puesto un emocionante e interesante final a la conferencia.

 

Prueba fotográfica presentada en su defensa por Paulino Usón para lograr su absolución. En ella aparece con traje de presidiario de un campo de concentración republicano. Curiosamente está hecha en estudio y parece, por el tamaño de la cabeza, que sea un montaje. Pero funcionó.

 

Certificado de defunción de Ramón Acín Aquilué, en el que dice "fallecido en Huesca el día seis de agosto de mil novecientos treinta y seis, sobre las once de la noche en refriega habida con motivo de la guerra civil". Es otra manera de decir "fusilado".

 Elena Franco Lanao