De vez en cuando cae entre las lecturas propuestas un "tocho" de páginas que se nos muestra como un muro difícil de saltar. La Regenta es uno de ellos. Según ediciones tiene más de mil páginas, y tal como están las cosas resulta complicado sacar tiempo para terminarlo y llegar a la tertulia con los deberes hechos. Pero era una obra que había que leer o releer. Publicada en 1885, constituye una de las cumbres de nuestra narrativa, y es lo que se llama una novela "total", por la gran cantidad de personajes que aparecen, los temas que aborda, y el reflejo de la sociedad de su tiempo.
Ha sido una de las lecturas en las que ha habido unanimidad en apreciarla como obligatoria. Esto es lo que se dijo en la "primera ronda":
- Es una de las mejores novelas que he leído. Se puede codear con las mejores novelas de la literatura europea. Es una obra redonda, la historia de una infidelidad conyugal, que siempre ha sido uno de los temas de la literatura (Ana Karenina, Madame Bovary, etc), ésta tiene una impronta española, es nuestra representante en el género. La trama profundiza mucho en los motivos que llevan a los personajes a ser de una determinada forma. La protagonista se ve atrapada por dos personajes nefastos. Nos presenta a la ciudad como algo que asiste y participa expectante para ver el momento en que cae la Regenta de su pedestal. Es una novela muy realista, llevada al detalle, con personajes muy verosímiles. El magistral es soberbio, al final se desenmascara como malo, se salta todos los códigos morales. Don Álvaro es un Don Juan cobarde. El marido está muy bien dibujado, bueno, estrambótico, va a su bola. La madre del magistral también está muy bien tratada. Sólo Frígilis es bueno en esa riquísima galería de personajes. El estilo es muy rico, muy vivo, elegante, detallista. El fondo es una crítica, merecida, de la sociedad de la época, del clero, del caciquismo. El final es muy trágico, pero debía ser así. En la lectura me ha perjudicado el hecho de haber visto las dos películas que hay basadas en el libro.
- Coincido con las opiniones anteriores. Lo tenía hace años y no lo había podido leer. Ahora, desde la primera línea me gustó muchísimo. Leer a los clásicos nos hace descubrir nuestra historia e idiosincrasia. Obra maestra, redonda, historia exquisita. Clarín nos lleva donde quiere. Es a la vez muy descriptiva, el detalle se hace necesario. Está muy bien estructurada y todo prepara un final que no esperas. Adquiere agilidad e interés poco a poco. Clarín se burla de las ansias de conquistar a Ana Ozores y nos muestra su amor por la literatura, citando libros conocidos. Los personajes son inolvidables, dibujados con maestría. Frígilis es el más aceptable. Me ha gustado mucho, y me alegra saber que he aprendido a valorar la buena literatura.
- Me costó el comienzo, por los numerosos nombres que aparecen, me hice un esquema. Luego me ha encantado. Describe muy bien las clases sociales y sus relaciones. Me gusta la estructura y el dominio del lenguaje, las descripciones, el uso del vocabulario... es una obra estupenda. Me gusta el estilo indirecto, que no sea siempre el narrador quien nos cuenta los hechos, que ponga el relato en boca de los personajes, fluyendo así mejor el relato. También me gusta cómo va dibujando a los personajes de forma progresiva según avanza el relato y las alusiones al lector. Hay sentido del humor y me ha recordado la lectura de Madame Bovary.
- La Regenta es de lo mejor que hemos leído. Se trata de una novela de gran complejidad: no sólo refleja con profundidad la psicología de los tres protagonistas, (hay que descubrirse ante el autor por los retratos de Usía, Ana y el magistral), sino que hay una gran multitud de personajes secundarios, todos ellos muy bien caracterizados. Además es una obra costumbrista, que retrata admirablemente y con gran detalle los ambientes de una ciudad que el autor conoce muy bien: el casino, el vivero, el teatro, las reuniones en casa de los marqueses, y es muy crítica con la estupidez e hipocresía de una sociedad mediocre y provinciana y con un clero corrupto que quiere mantener su influencia y privilegios que ve amenazados por las costumbres cada vez más relajadas. El dramatismo resulta atenuado por los toques de fino humor con que el autor nos relata la historia y, a pesar de su extensión, el autor dosifica y mantiene la creciente tensión narrativa hasta el final.
- También para mí era una lectura pendiente desde hace años. Ahora lo estoy leyendo y me siento muy a gusto (aún no lo he podido acabar). He venido a escuchar. De momento puedo decir que atrapa, que me gusta cómo trata el tiempo (esa primera mitad de la obra que transcurre en tres días), las maravillosas descripciones...
- Lo leí hace un par de años y me acuerdo de pocas cosas. Al principio se hace pesado, pero luego te metes y, al menos a mí, me emocionaban las descripciones por su belleza., recuerdo las de la catedral y la del casino. Sufría al ver cómo la protagonista estaba atrapada entre los dos pretendientes. No recuerdo mucho más.
- Me ha enganchado, se me ha hecho corto. Libro muy bien escrito, con una gran dominio del lenguaje. Plasma muy bien la idea de que cada persona es diferente según la educación que ha recibido. La protagonista siempre ha recibido una educación represora, y eso la convierte en lo que es. El magistral acaba resultando patético. Es un drama colectivo de toda una sociedad. El final me dejó muy mal sabor de boca (nunca mejor dicho). He disfrutado con la lectura.
- No lo he podido acabar. Es denso pero lo terminaré pronto. Riqueza en el lenguaje, realismo... me gusta.
- Es una obra maestra de la literatura universal, me parece obligatorio el leerlo, además, cuando un libro te gusta tanto sacas tiempo de donde sea. Uno de los temas que aborda, que me parece muy interesante es el de la religión, sobre la que propone reflexiones que me recuerdan, salvando las distancias, San Manuel Bueno y Mártir. Me ha gustado mucho el personaje del ateo Guimarán, que refleja la duda eterna. El personaje del magistral es turbio, negro, hipócrita. Una hipocresía que se aprecia en la ciudad entera: se puede hacer lo que quieras pero disimulando, respetando las normas pactadas. La Regenta está un poco fuera de lugar, no sabe disimular y se pierde. El final no me gusta nada, pues el magistral queda en su puesto, con su soberbia, como si nada hubiera ocurrido. Me gustan los golpes de humor. Ninguno de los personajes tiene desperdicio, acabas conociéndolos como si fueran de la familia, de forma que al final sientes tener que despedirte de ellos.
- Hace años lo intenté leer y no lo conseguí. Creo que es una obra de arte, y me cuesta entender cómo alguien puede escribir así. Lo único que me ha cansado ha sido el fervor religioso. Es un libro para leer despacio. Me ha impresionado cómo trata el aspecto psicológico de los personajes, sobre todo de la Regenta. A través de ella explica cosas que yo he sentido en mi interior. La coral de personajes es para escribir un libro de cada uno de ellos. La estructura está muy bien, hecha para atrapar. La Regenta es como un animal acosado y perseguido por esa gente con moral cerrada, de esa ciudad. Ha insistido en la crítica. Pompeyo me parece Clarín, por la lucidez que muestra. Hay dos vidas opuestas: la Regenta y Fermín, los dos víctimas, pero él verdugo. Ella no tiene libertad, condicionada por su educación tiene una moral tan estricta que ya ves que nunca podrá ser feliz. Sólo es libre cuando está en el campo y cuando escribe. Su marido tiene muy buen corazón pero "de bueno a tonto hay un paso".
- Ya no sé qué añadir. Es una obra especial. Lo intenté leer y no pude, y ahora era el momento. He disfrutado muchísimo Me costó el primer capítulo, pero luego, cuando aparecen Saturnino y Obdulia, ya no pude parar. Las descripciones son maravillosas, me ha gustado todo, lo he pasado muy bien. La lectura se iba acelerando al final. He visto un paralelismo con Madame Bovary en la insatisfacción de ambas, y cómo condiciona al ser humano sus experiencias en la niñez.
- Me ha parecido perfecto, excepto los capítulos en los que a la protagonista le da por el misticismo. Luego, cuando vuelva a la tierra, ya me enganchó. Te imaginas perfectamente a cada uno de los personajes. A mí el marido me parece una mala persona, no lo trago. Describe muy bien el sentimiento cuando va de nazarena, sentimiento de vergüenza, de pudor a la vez, y es envidiada por todas. Libro que hay que leer.

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