"El Señor de las Moscas" es uno de esos libros de los que se ha oído hablar en alguna ocasión, o que se ha leído en el instituto. En Inglaterra es de lectura obligatoria en muchos centros escolares. El autor plantea, en un escenario casi idílico, los problemas de convivencia entre un grupo de muchachos fuera de la tutela de los adultos. La razón y la fuerza, la palabra y la violencia, el miedo, el gregarismo... son temas que van apareciendo en un relato que se parece al género de aventuras pero que va mucho más lejos. Para los educadores plantea la cuestión de los referentes morales, de la necesidad de "socializar" a los nuevos ciudadanos en el sentido de acatar una serie de normas que permitan crecer a todos y cada uno de quienes forman el grupo, aceptando la variedad y respetándola. De lo contrario se apoderan de él quienes tienen la fuerza, casi siempre quienes menos cualidades morales tienen. En estos momentos en los que tanto se habla por un lado de acoso escolar, y por otro, de la falta de disciplina,  puede resultar una lectura interesante.

Dos citas:

De Hannah  Arendt, que dice en su libro Entre el pasado y el futuro:

"Como el niño ha de ser protegido frente al mundo, su lugar tradicional está en la familia, cuyos miembros adultos cada día vuelven del mundo exterior y llevan consigo la seguridad de su vida privada al espacio de las cuatro paredes. La familia vive su vida privada dentro de sus cuatro paredes y en ellas se escuda del mundo y, específicamente, del aspecto público del mundo, pues ellas cierran ese lugar seguro sin el cual ninguna cosa viviente puede salir adelante, y eso es así no sólo para la etapa de la infancia sino para toda la vida humana en general, pues siempre que se vea expuesta al mundo sin la protección de un espacio privado y sin seguridad, su calidad vital se destruye."

 

De Emile Durkheim en La educación moral:

"Una clase sin disciplina es como una masa. Como cierto número de niños están reunidos en una misma clase, hay una especie de estimulación general de todas las actividades individuales, que procede de la vida común  y que, cuando todo transcurre con normalidad, cuando está bien dirigida, se traduce simplemente en más ardor, más interés por hacer cosas que si cada alumno trabaja de forma aislada. Ahora bien, si el maestro no ha sabido adquirir la autoridad necesaria, esta sobreactividad se desarregle,  degenera un una agitación mórbida y en una verdadera desmoralización, tanto más grave cuanto más numerosa sea la clase. Uno de los hechos que ponen de manifiesto esta desmoralización es que los elementos de la clase que tienen el menor valor moral cobran, en la vida común, un lugar preponderante."

 

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OPINIONES DE LA PRIMERA RONDA:

  • Lo he leído deprisa, lo he acabado hoy. Empecé a leerlo como un libro de aventuras, pero luego me ha impactado. Es un estudio de la condición humana, un relato brillante con temas que sobresalen: el miedo (muy bien tratado),  a la soledad, a lo desconocido, la violencia, la adaptación a las condiciones más adversas. Es original, y el hecho de que los protagonistas sean niños, es lo que hace que la historia sea despiadada y aterradora. Estilo elegante, con bellas descripciones, frases cortas, exclamaciones y uso de la cursiva. La evolución en las relaciones está muy bien descrita. Me ha gustado la simbología. El mal forma parte de la naturaleza humana.
  • Lo había leído. Es un libro que se lee en los institutos. Al releerlo no lo he hecho con la tensión de la primera vez, por saber lo que ocurre. He disfrutado con las descripciones. La historia empieza tratando el grupo de organizarse, pero termina con la destrucción y la lucha: el hombre sin ningún tipo de freno puede sacar de dentro lo peor de sí mismo. No veo bien el final, que acaba demasiado rápido. Es una lectura dura, impactante y pesimista, que provoca la reflexión sobre la conducta.
  • Hay descripciones muy bonitas. Al principio se hace un poco repetitivo, el final lo veo muy brusco. No me parece creíble y por eso no me ha impresionado. Reflexiona sobre el poder.
  • Es un libro del que me habían hablado mucho y bien. Lo he leído rápido y eso me ha gustado. Me encantan las descripciones de la isla en la primera parte, pero la segunda me ha gustado mucho más. Creo que los adultos, en una situación parecida, no reaccionarían de la misma forma, que veo exagerada. Me ha gustado el simbolismo. No he sabido ver los análisis sobre la educación, la represión de la sociedad, etc. de los que me habían hablado. Me ha gustado leerlo, pero esperaba un poco más.
  • Al principio no me parecía una historia creíble, luego ya entras en la historia y no te lo planteas. Aparece lo peor de lo que tenemos dentro, la agresividad en una situación límite. Yo prefiero pensar que algo así no es posible, que los niños no pueden llegar  a ese grado de violencia. Me ha gustado leerlo, aunque crea angustia y desazón.
  • Yo lo veo coherente, creo que hay cosas que un niño no puede hacer, pero hay que leerlo como un cuento, una historia de ficción, y a veces los cuentos exageran. Los hechos pueden producir reflexión sobre cómo son las personas, su naturaleza buena o mala. Me ha gustado ver cómo los niños se organizan en la primera parte, como si constituyeran una sociedad, y en la segunda cómo triunfa la violencia, se imponen los cazadores que son quienes suministran lo esencial, la comida. La lucha entre el ser racional e irracional es intemporal, por eso es un libro que no pierde su validez. Plantea la lucha entre la razón y la no razón, la lucha y  fascinación por el poder, que acaba creando monstruos.
  • La primera mitad me pareció muy aburrida. Me transmitió muy bien, eso sí, la idea de la isla, el agobio del aislamiento. Parece una fotografía sobreexpuesta. A partir de la mitad se convirtió en un relato muy interesante, que se lee rápido, y que resulta duro por ser niños los protagonistas. Me han chirriado algunas cosas, como que los niños sean capaces de cazar un jabalí o de mover enormes piedras. Refleja la condición humana en situaciones límite. ¿Hay algo dentro de nosotros que está escrito ya cuando nacemos? El último capítulo me parece tremendo, de enorme tensión: sabes que algo va a ocurrir y no sabes qué. El final me parece perfecto.
  • Me perece un libro ingenioso, por el tema, la forma en que está escrito y su estructura. Lo había leído hace mucho. Me parece como un estudio de las sociedades primitivas, representadas por los niños, con su corta experiencia de la vida. Refleja muy bien la necesidad de las normas para subsistir. Es una obra cruel, pero también realista, no sabemos cómo podemos llegar a reaccionar en situaciones límite. Hay un estudio de la relación de los líderes y falsos líderes. Se ve muy bien el proceso de cómo se van cargando todo lo que habían conseguido, y cómo echan por tierra los valores humanos. He apreciado las descripciones, que son muy buenas.
  • Me gustó. No hay que olvidar que los niños son los adultos en potencia. Plantea reflexiones acertadas. Hay una primera parte en la que todo se sitúa, ordena y presenta, y una segunda en la que se desarrollan los hechos.
  • La leí hace muchos años y me produjo una sensación desagradable, y no he querido releerla. De lo que me acuerdo, veo cosas poco reales, pero en el libro lo importante son las actitudes de los personajes, que son muy reales. En la realidad diaria hay cosas terribles que pasan. Es muy importante la influencia del grupo, y en el libro se refleja muy bien. Somos parecidos a los animales en este aspecto, cuando somos grupales. Libro interesante pero terrible.
  • Trata de forma pesimista sobre la naturaleza del ser humano. Yo no me he planteado si eran creíbles o no los hechos, para mí es como una metáfora, en la que queda de manifiesto la necesidad de autoridad, de valores morales, de adaptarse a condiciones adversas, de la intolerancia, del miedo. Hay belleza casi lírica en las descripciones. Los personajes son alegóricos, cada uno representa una cualidad: inteligencia, bondad, crueldad... Lectura necesaria. Es atractiva y se va haciendo, conforme pasan las páginas, cada vez más interesante. Las cuatro últimas líneas son de una belleza extrema.