De Chéjov habíamos leído "El jardín de los cerezos" y "Las tres hermanas", en 2005 (Ver post: http://tertuliapedroprimero.espacioblog.com/post/2006/10/06/-el-huerto-los-cerezos-y-las-tres-hermanas-chejov).

 También pudimos asistir a la representación de "Las tres hermanas" (http://tertuliapedroprimero.espacioblog.com/post/2007/12/12/-las-tres-hermanas-chejov). Luego habíamos leído obras de Carver y de Natalia Ginzburg, que tanto deben a Chéjov. Y ahora hemos leído una veintena de sus cuentos, elegidos y editados por Richard Ford.

Para conocer la vida de Chéjov puede leerse una breve biografía escrita precisamente por Natalia Ginzburg editada por Acantilado. Tiene sólo 83 páginas, pero da las claves para entender su forma de escribir y comprender mejor algunos de sus cuentos más famosos.

  • Los cuentos los empieza como si se abriera una ventana a la que se asoma el lector, que ve con claridad la escena que muestra, pero inmediatamente la cierra.
  • Los personajes de los cuentos hacen comentarios, observaciones, juicios, opinan... Pero no el escritor, que no da ni quita la razón a nadie. Es un escritor que no hace comentarios.
  • Sabe interpretar a los seres más dispares, perros, hombres, mujeres... A los ojos de ellos el mundo puede ser amigo o enemigo, afectuoso o terrible, pero siempre hay una mirada de asombro.

 

 

INTERVENCIONES DE LA PRIMERA RONDA:

  • Hace días que lo leí, no tengo notas así que hablo de lo que recuerdo. Me resultan difíciles los cuentos rusos por la complicación que supone recordar los nombres. Son cuentos para leer espaciadamente. Se me quedaron grabados el Kashtanka y La dama del perrito.
  • Retrata una época decadente con personajes vulgares pero muy humanos, ricos y pobres. La liberación de los siervos provoca en un primer momento mucha miseria en el campo. Los cuentos reflejan una parte de la vida de las personas. Hay una fatalidad en esas vidas, reflejada incluso en la de los animales. Aparece la mezquinad, el egoísmo, la infidelidad, la falsedad. Los cuentos están muy bien escritos, son muy sutiles. Leídos uno tras otro dejan un poso d amargura.
  • No me gustan mucho los cuentos, pues con relatos cortos me parece que me quedo a medias, sin embargo estos me han gustado mucho, a pesar de ese poso de amargura que dejan. Me encantan estas breves historias por la introspección psicológica de los personajes, tipos humanos a los que conoce profundamente. Nada más empezar el cuento ya estás metido dentro. Hay una especie de continuidad entre unos y otros, quizás en ese análisis de clases sociales de una época. me han gustado El pabellón número 6 y Kashtanka, este por su ternura. También alguno que es más cómico (Fracaso).
  • A mí tampoco me gustan mucho los cuentos. Me dejé El pabellón número 6 para el final y es el que más me ha gustado. Tienen una estructura sencilla, se leen bien. Reflejan con nitidez esa sociedad triste, en la que abunda la desgracia. Cuesta por eso leerlos seguidos uno tras otro.
  • He leído unos pocos. Chéjov me gusta mucho, y también los cuentos, así que éstos me encantan. Me gusta el análisis que hace de los personajes, y como se está diciendo, hay que leerlos a dosis pequeñas.
  • No he podido acabarlo. Quizás lo esté leyendo demasiado deprisa, y sé que tengo que ir más despacio para saborear cada cuento.
  • Son cuentos para leer y pararse. A veces producen angustia. Leerlos es como oler un perfume fuerte del que habría que ponerse sólo una gota. Refleja muy bien los rasgos de los personajes, profundizando mucho en ellos. También las emociones que todos podemos sentir en cualquier momento. Las reacciones y el contenido de las historias me parecen muy actuales. es un buen ejercicio de lectura. Los cuentos exigen pocas palabras para decir lo esencial. La escritura es muy limpia, sin ningún tipo de engolamiento.
  • He leído despacio, sabiendo que en la brevedad dice mucho para que el lector reflexione. Es natural y accesible, y a pesar de la sencillez aparente de la escritura, están muy bien elegidas las palabras. es muy descriptivo: con trazos certeros describe lugares y personas. Los cuentos me han parecido casi todos muy pesimistas, salvo el primero (Fracaso). El sufrimiento y la miseria son los temas que dominan. El hombre es en todos los lugares el mismo. Llama la atención que salen muchos médicos (Chéjov lo era). Me han gustado El pabellón número 6, Campesinos y Enemigos, que quizás son los más duros.
  • Son historias que desde la primera línea atrapan al lector. La narración se hace muy próxima, utilizando un lenguaje sencillo, manejado con naturalidad y precisión. A la par que descripciones de hechos banales por ser cotidianos, hay profunda reflexiones morales sobre el sentido de la vida, sobre el comportamiento humano, sobre la importancia del azar... Hay giros en alguno de los cuentos (Enemigos) que sorprenden al lector. Conoce a la perfección los mecanismos del alma humana.