Nos vamos con este libro a las antípodas. Lloyd es de Nueva Zelanda, y éste es uno de esos libros cuya fama se debe al fenómeno del boca a oreja. Estuvo entre los más vendidos en aquel país y también en Australia. Ganó el premio de la Commonwealth y fue finalista del Premio Man Brooker.
Así empieza:
"Todo el mundo lo llamaba Ojos Saltones. Por aquel entonces, a pesar de que yo era una niña flaca de trece años, pensaba que seguramente conocía su apodo pero le daba igual. Estaba demasiado interesado en lo que tenía ante sí para fijarse en niños descalzos como nosotros.
Daba la impresión de que había visto o conocido un gran sufrimiento y no había conseguido olvidarlo."
OPINIONES DE LA PRIMERA RONDA:
- Me ha encantado, tal vez porque fuera el momento de leerlo. es una lectura cálida, tierna, entrañable... Llama la atención que dentro de la narración hay momentos duros, muy duros, pero son narrados con mucha naturalidad. El hecho de que sea un libro sobre la lectura ha ayudado a que me atrapara, la reflexión sobre cómo una lectura te puede transportar. me gusta el personaje protagonista, entrañable, contador de cuentos. El lenguaje es poético, sencillo a la vez, pero el libro es profundo, propone muchas reflexiones. Me gusta la sabiduría popular, la humildad como maestro, que reconoce que no sabe muchas cosas; interesantes las aportaciones de los familiares de los alumnos. La literatura se convierte en un refugio, para los niños, pero a través de ellos para todos. Como hemos visto en otros libros, en situaciones adversas sale lo mejor y lo peor de las personas.
- Libro de lectura fácil, me ha gustado el lenguaje. Es duro y trágico, en algunos momentos hasta las lágrimas. Me da pena esa madre cuando cree que pierde a su hija por culpa de la literatura. Quizás me sobra lo que viene después del encuentro con el padre, esa parte no me interesó tanto.
- Libro que me ha parecido precioso. Me gusta que sea la niña la narradora, cómo asume la historia, que no es real, y la mezcla con la realidad. El escritor engancha al lector como la protagonista está enganchada al libro Grandes Esperanzas. Lenguaje muy claro y directo. Cuenta hechos muy crueles, pero lo hace de una manera muy suave. Me parece bonito que al final investigue y quiera saber todo lo que había vivido antes el señor Pip. Es uno de los libros más bonitos que he leído.
- Me ha gustado mucho y creo que es un libro con muchas cosas: primero la historia en sí, dramática y conmovedora; luego los mensajes que contiene: el hecho de que te puedan quitar todo, pero no la imaginación para poder escapar con ella; el poder de la palabra escrita, de la literatura, que se refleja en cómo les atrapa el relato y en cómo les ayuda a salir de ese mundo cerrado. Me gusta también el hecho de que la protagonista escribe al historia como alegato contra la guerra y la maldad. Me ha encantado la idea de la enseñanza sin apenas medios, incluso sin el soporte del libro que leían, cómo echa mano de la gente del pueblo y de los propios niños: son verdaderos recursos pedagógicos. Me gusta la voz narrativa del libro, reconoces la voz de una niña de 13 años. Me recuerda a Ana Frank, una voz que poco a poco se va haciendo más adulta, más madura. El señor Pip es entrañable, en cada situación actúa como se espera de él. Recuerda a Sherezade cuando narra a los rambos noche tras noche, evitando que cometan alguna fechoría mientras duran los relatos. La madre es una persona endurecida por la ausencia del marido. Se vuelca en proteger a la hija, es valiente y se enfrenta a los verdugos. Emociona hasta las lágrimas el pasaje de la abuelita que va a morir con su nieto. El lenguaje, como se ha dicho, es sencillo pero no simple ni exento de belleza, es el adecuado para la voz de una adolescente. Defiende valores, entre ellos y como más importante, la honestidad. Muy bonito.
- Desde el principio me ha gustado mucho. Me llevó a buscar información sobre los acontecimientos históricos, bastante recientes, de la isla. Te imaginas esta historia posible, de un blanco entre negros, perdidos en un rincón del mundo. Me encantaron los pasajes sobre la escuela y los recursos educativos que el señor Pip utiliza. Cuando lees, los personajes se hacen cercanos, los quieres. Me gustó mucho la abuela que describe el color azul. Tal vez el personaje que me chirría un poco es el de la madre, cuando siente celos del señor Watts, ante quien defiende sus ideas con fuerza. Tengo ganas de leer Grandes Esperanzas.
- Me ha gustado, libro impregnado de humor, con lenguaje poético y con muchos valores. Se respira, a través de la lectura, una gran defensa de la libertad. Plantea el antagonismo entre la religión, como dogma de fe, y las ciencias y el conocimiento a través de la observación. El señor Watts nos hace ver la tolerancia, el respeto hacia todas las opiniones, la valoración de los saberes populares. Es una persona generosa. El libro refleja la idea de la literatura como medio de evasión, a la vez que modo de explicación del propio mundo. Me ha gustado más la primera parte, quizás no hubiera necesitado tantas explicaciones finales.
- Precioso, un libro con muchas historias en su interior, reales e imaginarias. Me ha parecido muy original la incorporación del libro Grandes Esperanzas en la historia. Me gusta el momento de la reescritura de ese libro por parte de los niños, cuando ha desaparecido. Hay una parte muy dura, la de la guerra. Me ha llevado a investigar sobre la historia de la isla (Bouganville). A mí, la madre me parece muy dura con la hija a lo largo del libro, pero luego se entiende su comportamiento.
- Me ha parecido original, de los libros que atrapan, que sufres cuando los personajes sufren, que lanza muchos mensajes: fuerza, lealtad, amistad... He sentido esa sensación que anota, de sentirse extraño entre gente de otro color, como el señor Pip, blanco entre negros. Lectura rápida.
- Como ya se ha dicho, a mí me gustó mucho ese tipo de enseñanza en la escuela sin recursos. En contra de lo que han dicho, a mí me gustó más la segunda parte, en la que se aceleran los acontecimientos. También tengo ganas de leer Grandes Esperanzas. Nos plantea contrastes de ideas constantemente (cielo e infierno, blancos y negros...). Hasta el final del libro pensaba que la madre era fría, pero al final cambias de idea.
- Suscribo lo que se ha dicho. No quita hierro a los momentos duros, aunque esa voz narrativa, de una niña, le quite parte de esa dureza. Watts es un salvador en esa isla, les proporciona un mundo nuevo cuando lo necesitaban desesperadamente. A los rebeldes los mantiene entretenidos con sus relatos. Es un libro que habla de muchas cosas: de lo que es el ser humano, de la crueldad, de la capacidad de recuperación, de la de infligir daño a los otros... Es la crónica de una muerte anunciada. Aparece el problema racial y hay una llamada de atención a fijarse en las cosas esenciales de la vida. He comprendido la actitud de la madre, a pesar de su genio, pero las condiciones de vida en que vivían, le llevaba a esa reacción ante el señor Watts: ella se agarra a la religión para salvarse, pero cuando necesita dar la cara da un paso adelante y lo hace. Matilda la recuerda por eso con mucho cariño.

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